Aug. 1, 2023

Tener iniciativa, aprender todos los días y cómo hacer networking | Leizer Guss | 298

Cambiar de sueños es no solamente válido, sino que, en algunos casos, necesario. Leizer Guss, el hombre detrás del EDC México, es un ejemplo de eso y de una persona que triunfa en una industria subiendo por los costados y no por el centro: Leizer vive de la música sin ser músico, habiendo aceptado sus limitaciones. Leizer llega a DEMENTES para hablarnos de su carrera en OCESA, la clave para crecer nuestra carrera, la importancia del networking, combinar vida personal y trabajo, el fenómeno de los corridos tumbados y la evolución de Bad Bunny.

Leizer Guss es Director Ejecutivo de EDC México, el festival de música electrónica más grande del país, evento que fue nominado, junto al Corona Capital, a uno de los mejores eventos de la década por los Pollstar Awards. Leizer también es director de festivales en OCESA y estudió la carrera de Music Business en la University of Southern California.

En este episodio hablamos sobre:

-Su trayectoria en OCESA

-Tener iniciativa

-Cómo aprovechar las oportunidades

-Balancear trabajo y familia

-El fenómeno de los corridos tumbados, la evolución de Bad Bunny y el estado actual del rock

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Transcript

Diego Barrazas: Lo primero que quiero saber es cuándo te diste cuenta que no querías dedicarte a la música como intérprete, pero sí estar involucrado todo el tiempo ahí.

Leizer Guss: Un poco por mi personalidad, un poco por mi formación, como que no sé si fui muy maduro de niño, pero a los 16 años, si no me equivoco, 16, 17, me fui a Berklee, a Berklee College of Music, e hice este five week program en el verano, tocaba el bajo, me apasionaba mucho tocar el bajo, tocaba en una banda de jazz aquí en México, tomaba clases, me gustaba mucho eso.

DB: Jazz.

LG: Jazz, sí, sí, no sé por qué. O sea, jazz, porque cuando ya tocas el bajo, es como un gran reto tocar el jazz, ¿no? 

DB: Pero no cualquiera se avienta eso, mucha gente toca el bajo porque quiere tocar rock.

LG: Sí, no, casualmente como que no tenía una banda, o sea, nunca tuve ese… O sea, sí tuve muchas bandas, pero no una que le empezó a ir bien ni nada. Entonces, me iba metiendo en diferentes cosas y en Berklee, la verdad es que el 50% es música, digamos, popular y el 50% es jazz, entonces acabé tocando jazz y ahí fue donde me di cuenta que el nivel que yo tenía que tener, o bueno, quien sea, para llegar a ser un bajista profesional era tan alto que tenía que dedicarle cuatro horas al día mínimo a tocar, a ensayar, a ese tipo de cosas, que ahí fue donde dije como, la neta no, o sea, no soy tan bueno. Me di cuenta de mis propios límites y entonces al mismo tiempo como que hubo una reflexión muy rápida de sí estoy en donde me gusta, sí me gusta la creatividad, sí me gusta la música. Y en Berklee tenían esa como optativa de music business, que era una clase, o sea, no era nada más que eso. Y más o menos ahí fue donde como que decidí quiero dedicarme a esto pero no tocar. Obviamente también mi mamá que me apoyaba mucho en el sueño, digamos, de dedicarme a la música decía como “oye, mijo, ¿no quieres ser algo más que bajista?”

DB: ¿Tienes hermanos, hermanas?

LG: No, soy hijo único.

DB: No había como “es que mira, tu hermano está haciendo otra cosa, piénsalo bien”.

LG: Sí, no, no, yo creo que venía de una inquietud real de “¿estás seguro?”, pero no había, no hay nada más. Y de hecho en la familia tampoco es que haya un background de músicos.

DB: ¿Pero cuándo viste, cuándo sentiste que te empezó a fascinar la música como para perseguir eso? ¿Como para decir “bueno, déjame voy a Berklee, déjame…”? 

LG: No sé si fue antes de Berklee, digamos. O sea, me gustaban los deportes y yo desde niño jugaba al básquet en la escuela.

DB: ¿Eras bueno o te pasó como el bajo?

LG: No era tan bueno, ¿no? Pero bueno, un mexicano, un mexicano judío de la ciudad de México sabía que no iba a acabar en la NBA, ¿no? Eso era todavía más obvio. Pero nada, me gustaba, en algún momento, 13, 14 años, como que me di un año de no jugar básquet y me metí a jugar fútbol americano, me acabé lesionando, fue terrible y ahí fue donde, como que, de repente, iba a conciertos, mis amigos éramos como muy alternativos, por decirlo de alguna manera, en muchos sentidos.

DB: ¿En qué sentidos, por ejemplo?

LG: A ver. O sea, no sé, no quiero decir, no quiero usar la palabra hipsters porque en ese entonces no existía, pero sí éramos como los raros o nos gustaba pensar que éramos los raros. Aún me gusta ese, ese, ese pensamiento, ¿no? Como el rebelde, el...

DB: ¿Qué hacían, por ejemplo? ¿O que escuchaban?

LG: Era como todo más random, ¿no? Hoy en día en retrospectiva suena como un whitexican promedio, me gustaban los Strokes, pero en ese entonces los Strokes llenaban el Salón 21, ¿no? Salón Cuervo. O sea, era cosas diferentes, ¿no? No nos gustaba el pop, no nos gustaba… No me acuerdo ni siquiera qué era. O sea, no me gustaba Arjona, ¿no? Eso es algo que me acuerdo mucho de la época.

DB: Pero, por ejemplo, ahorita me dices “no me gusta el pop”, pero ahora me dices “me gusta mucho Bad Bunny” o los corridos tumbados.

LG: Ya metiéndome a... Justo ayer como que lo pensaba, ¿no? De cómo mi propia experiencia personal creciendo tiene que ver hoy en día con mi trabajo y con todo eso, ¿no? Y creo que no te puedo hablar de años ni de qué vino antes y qué vino después, pero creo que en lo que llevamos, ¿no? O sea, crecí, digamos, siendo muy fan de los Strokes, de Kings of Leon, de ese tipo de... Que en ese entonces era como alternativo, que después ya acuñaron el término indie, después ya cambió y hoy en día el rock está muerto. Es otra cosa, ¿no? Pero en... O sea, digamos que de ahí a tocar jazz y tocar el bajo de jazz como que... Mi propia cabeza me enseñó a diferentes momentos y me clavo como que muy adentro de la música y sorpresivamente mi cerebro aprendió a salir de ciertos oídos, ¿no? Entonces tuve momentos en donde escuchaba puro metal por, no sé, uno o dos años. Y entonces me clavaba mucho en discografías viejas. O sea, puedo decir todos los discos de Metallica

DB: Sí, obsesivo.

LG: Sí, pero realmente en ese entonces sin un propósito, ¿no? Poco a poco yo creo que eso fue... Pero también, no sé, o se me acuerdo de épocas con mis amigos que escuchaba yo Korn y al mismo tiempo los Tucanes de Tijuana, los Tigres del Norte y... No sé, o sea, en general la música siempre fue algo que estuvo ahí y que me daba este... Como escape o lugar donde me sentía cómodo y entonces no tenía un propósito en ese entonces de por qué me metía yo en diferentes géneros. Hoy en día ya es a propósito. O sea, hoy en día quizás es un skill que aprendí de ese entonces. No sé, yo sé, tengo yo... He leído grandes artículos de que dejamos o las personas dejan de escuchar música nueva alrededor de los 30 años, ¿no? Hoy en día mis amigos alternativos siguen siendo mis amigos que les gustan los Strokes. Y cuando les digo, oigan, vengan al EDC me dicen como “chido tu cotorreo, tu trabajo está padrísimo, pero te apoyo desde acá” Y ya un poco...

DB: Yo soy de esos. O sea, Spotify es lo que me recomienda “la recomendación de no sé qué..”. No, güey, déjame ir a mi mismo playlist de siempre y ya.

LG: Sí, eso pasa. Eso pasa también a partir de cierta edad. Y un poco por culpa de mi trabajo, o sea, por tener que... Especialmente en el juego de los festivales, creo que es un juego muy de jóvenes, ¿no? O sea, creo que ir a un festival es un pedo, güey.

DB: Sí.

LG: O sea, ir a un festival es estar todo el día parado, caminar para llegar a un kilómetro, mientras te mueves allá dentro otros dos y para salir ya está pedo y caminar otro kilómetro. O sea, no es fácil. Entonces sí, firmemente creo que le tengo que tirar a gente muy joven, ¿no? ¿Cómo llego a esa gente muy joven? Hay millones de maneras, ¿no? Desde la nostalgia vende hasta el sabor de la semana, hasta gente que se clavó en un sonido y ahí sigue, ¿no? O cosas como la cultura rave, o cosas como el reggaeton, no sé. O sea, firmemente creo que en una ciudad de 23 millones de personas crear islas, pues de repente en el macromundo, el mundo de los festivales, una isla de reggaeton, pues vendemos más o menos 200.000 boletos el fin de semana en el Coca Cola Flow Fest . O sea, sí, no son islas, pero yo sí creo que mucho recae en el tamaño y en la magnitud de la Ciudad de México.

DB: Ok, a ver, regresándome a esta parte, ahorita que hablabas del EDC, ¿no te apasionaba la música electrónica? ¿No consumías, no eras de raves, no nada?  ¿Es un gusto adqurido? ¿Es un tema de...?

LG: Cuando me fui, o sea, digamos, yo acabo en el Colegio Americano, aquí en México, me voy a estudiar un poco por suerte de ser hijo único y por suerte de varias cosas. Mi mamá me manda a estudiar a la Universidad del Sur de California, USC, y ahí yo vivía atrás de... 

DB: Los Troyanos. 

LG: Los Troyanos justo. Es una universidad enorme, tiene 16.000 alumnos en Undergrad, otros como 10.000 de maestría, eso es una ciudad chica, que es la peor área de... Bueno, de las peores áreas de Los Ángeles. Todo medio irónico porque es como privada, pero está en un área muy peligrosa de la ciudad, nada. Yo vivía atrás de... O sea, digamos, la universidad es el campus, yo vivía a una cuadra, pero vivía en una calle que se llamaba Shrine Place, que es atrás del Shrine, que es un venue muy grande en Los Ángeles. Y fue como muy casualidad. Digo, también eran las épocas, también estamos hablando de que era el 2009, 2008, 2009, la electrónica estaba en este como proceso de llegar a ser tan mainstream como iba a llegar a serlo.

DB: ¿Cuántos años tenías tú ahí?

LG: Diecinueve, veinte.

DB: Eres del...

LG: Del 88. Y nada, me acuerdo de un par de raves que sucedían en el estacionamiento del Shrine que no nos dejaban dormir. El primer año fue así de... O sea, inaudito, ¿no? Malditos niños de 15 de la ciudad de Los Ángeles. Y muy rápidamente, al segundo año, ni siquiera pasó un año, dijimos “si no puedes contra el enemigo, únete”. Entonces acabé yendo a raves por culpa de que vivía al lado y dije “pues si no vengo, no me voy a poder divertir”. Y así fue un poco como empecé a conocer la música electrónica, así fui a mi primer EDC en Los Ángeles cuando era por allá. Pero no, o sea, respondiendo a tu pregunta, yo no era un rave... 

DB: Porque es toda una cultura, ¿no? 

LG: Es toda una cultura, he aprendido mucho. Viven de eso, viven para eso. Y nada, a través de... O sea, digamos, ahí conocí la cultura rave, fui parte un segundo, no me metí, digamos. Después regresé a México, empecé a trabajar en OCESA. Fui asistente del director de eventos internacionales y de repente en algún momento, pues por la vida del promotor, por mi propia personalidad, por todo, como que empieza a oler, digamos, que la electrónica viene muy fuerte y es en ese entonces Swedish House Mafia, que yo soy como la voz de entre los de OCESA que diga “oigan, tenemos que hacer esto, la va a romper en Coachella”. Coachella, digo, yo cuando viví en LA fui los tres años a Coachella, como que ponía atención a Coachella, como cualquier mexicano que le gustaba la música en ese entonces, ¿no? Y nada, como que me dan el voto de confianza a la empresa de “bueno, pues órale, también yo tengo…”

DB: ¿Qué tenías para que te hicieran caso ahí?

LG: Pues trabajar bien y...

DB: Pero eras un morro, ¿no? Y era un género no conocido.

LG: Era un morro, sí.

DB: Decir “wey, vamos a jugárnosla por lo que dice él”.

LG: También el agente, digamos, de ese entonces era lo suficientemente grande, no sé, del otro lado, empezaban a haber promotores independientes de electrónica en México, algunos agentes, y especialmente cuando empezabas, o sea, cuando empiezas a hablar de algo tan grande, ¿no? Swedish anuncia su retiro y de repente se vuelve el artista más grande del mundo en ese entonces.

DB: Buen truco.

LG: Era One Last Tour, ¿no? En México todos los morros empiezan de México, México, México, México, y pues ante el miedo de tener al artista más grande del mundo y tener a promotores independientes en un país como México, no me acuerdo del contexto del país en ese entonces, pero seguramente había algo de drogas y de... No, era violencia. Sí, violencia, drogas y lavado de dinero, ¿no? Entonces, teniendo la relación con OCESA en general, aunque sea de otros géneros, pues sí medio nos empiezan a molestar de “oigan, tienen que hacer esto, tienen que hacer esto, échennos la mano, les va a ir bien, tienen que hacer eso”.

DB: O sea, de parte de los agentes que promovían Swedish. 

LG: Y entonces ahí es donde viene esa presión, digamos, y el que yo sea, el que diga, oigan, debería serlo, y también me dedicaba a eso, o sea, aunque igual y yo no negociaba shows en ese entonces, sí le daba seguimiento, ¿no? Esta figura del promoter rep, la figura de... Igual y mis jefes cerraban un show, pero luego me lo dan y yo veo el contrato, el marketing, el seguimiento, todo eso. Entonces sí sabía promover un show y hacerlo. Casualmente en ese entonces, y ya después  me meto a esa historia, soy hijo único, yo nunca conocí a mi papá, bueno, mi papá se fue cuando tenía yo más o menos un año, y crecí toda mi vida con mi mamá. Y justo en ese entonces, que era 2011, no, 2012, a mi mamá le diagnosticaron con cáncer. Y entonces, nada, yo como que le digo a la empresa “oigan perdón, soy hijo único”, o sea, todo el contexto... “Me tengo que ir” y yo personalmente decido llevarme mi proyecto de Swedish House Mafia. O sea, digamos que yo me encargué de lo de mi mamá y de Swedish, ¿no? Entonces, me acuerdo muy bien estar en un hospital y pusimos Swedish a la venta y de repente era en el infield del hipódromo y cabían 13.000 personas y de repente hablo con taquilla, y me dicen “bueno, pues ya se vendieron 11.000”, ¿no En la primera media hora, ¿no? Le hablo al agente y digo “oye, ya se vendieron 11.000 de los 13.000”, me dice “habla al Foro Sol”. Entonces, hablo al Foro Sol, si está disponible, movemos el show al Foro Sol, seguimos vendiendo, vendiendo, vendiendo y en medio de, digamos, que salió a la venta el show, a que sucede el show, mi mamá fallece.

DB: Muy rápido.

LG: Muy rápido, sí, o sea, también digo, en ese momento, hoy la cuento muy fácil, ¿no? Pero en ese momento, o sea, el doctor fue muy claro que es etapa cuatro, se va a morir de esto, pueden ser seis meses, pueden ser dos años, pero va a pasar. No sabían antes de esto, sabían cuando se enteraron, fueron seis meses, que duro. Y son siete meses nada más, un poco bien para ella, difícil para mí, pero así me tocó. Y nada, cuando, cuando gracias a que Swedish era el proyecto que me llevé, gracias a que siempre tuve mi cabeza en otro lado, gracias a que pude hacer otras cosas, cuando sucede el show de Swedish, como que tengo este momento en donde, o sea, a esto me voy a dedicar, ¿no? Y ahí es donde la vida...

DB: Te apegaste diferente al proyecto por todo lo que estaba pasando.

LG: Correcto, sí, sí.

DB: Uy, pero ¿y cómo te mantenías acuerdo durante ese tiempo, güey?

LG: Porque no es... Mira, mi novia de ese entonces, que ahora es mi esposa, toma un rol muy importante y me ayudó un poco a rebotar, a hablar. Estuvo conmigo en muchos momentos complicados. Siempre estuvo ahí. 

DB: O sea, ¿comparado contigo es como te da igual que tú? O es como, no, cabrón, tranqui, o...

LG: O sea, sí, sí me aterriza mucho. También, de repente, me ayuda a volar ideas y a hacer cosas. O sea, sí, creo que nos complementamos muy chido. Hablamos...

DB: ¿Es fan de la música también?

LG: Sí, muy. Y se mete, o sea, mínimo hablando de la electrónica, digamos, o sea, lo que sigue después de eso, o sea, en ese momento, en Swedish, como que mi vida hace sentido otra vez por lo de mi mamá. Y OCESA dice, pues, claramente dice “sabe lo que hace, ¿no? Vendió 40.000 boletos de un género que no conocíamos”. Tenía un poco como levantar una piedrita y ver que las hormigas no sólo estaban organizadas, sino que tenían edificios, tenían ciudades. O sea, esa es como esa imagen de los Simpsons cuando la coca y el diente, ¿no? Es un poco así. Así de, “wey¿qué pedo la electrónica? No, no son unos drogadictos”. Y nada, como que se les quita muy rápidamente el miedo del tabú de la electrónica y dicen al mismo tiempo, pues, le dice, sabe qué pedo.

DB: Cuando dices me lo llevé yo, ¿sales de OCESA?

LG: No, no, no, dentro de OCESA. 

DB: Pero es como tú dale, pero no vengas a la oficina, avanza con esto por tu cuenta, tus tiempos. Que, igual también cuando dicen “oye, pues es que este güey vendió 40.000 boletos”, ¿a qué se lo atribuyes?

LG: O sea, 100% a Swedish, ¿no? O sea... Escogí bien la banda y La banda me escogió a mí, ¿no? Yo era un simple operador de estar ahí en el lugar correcto, en el momento correcto, caerles semi bien y poder operar lo que ellos querían, ¿no? Al final llega un momento en un deal, lo mínimo, en la manera en la que nosotros cerramos un deal, que es un industry standard, que el dinero se vuelve de ellos, ¿no? O sea, él llega a ser un porcentaje, que son como un tipping point después del punto de equilibrio en donde ya el 80... No me acuerdo en ese entonces, pero entre el 80 y el 90% de taquilla neta, o sea, de las ganancias, se vuelven de ellos. Entonces ya si ellos dicen “ponme una pantalla más grande, ponme una pantalla más chica”, pues es tu lana. Es tu lana. Es lo que quieras, yo nada más te consigo las pantallas más grandes, son más chicas.

DB: Son las que ustedes cubran lo que tienen que cubrir ya después para...

LG: Sí, no. Es un poco por nosotros, pero también es muy industry standard. Llega un momento en el deal de cada concierto en donde si ellos ganan, tú ganas más, o sea, gracias al 80-20. Yo sigo ganando el 20. Ajá. Muchos dirán que es injusto. Yo no hice las reglas, yo solo juego el juego, pero, o sea, sí, hemos visto que entre más crezca ese 20, ellos ganan más, pero nosotros también.

DB: ¿Es general en cualquier género? ¿Tienda a ser así?

LG: Sí, poco a poco sí. O sea, entre más grande el artista, más gente de la industria se acaba metiendo y más estandarizado se vuelve. O sea, quizás en un género que está empezando, que creció de una burbuja, al principio no es así, pero al final va a ser así porque al final el artista gana más así.

DB: O sea, ahorita, por ejemplo, ¿cómo funciona en los corridos tumbados o en estos géneros? ¿Cómo ves eso y qué tan similar es un género así a como cuando tú trajiste, o cuando empiezas a trabajar con electrónica?

LG: Lo mismo, un poco el reguetón fue lo que me enseñó un poco que no todo pasa ni tiene que pasar por la estandarización mínima de la gente, ¿no? O sea, el meterme al mundo del reguetón me enseñó que hay jugadores en el reguetón que son diferentes, piensan diferente y también son unos genios para sus artistas, ¿no? Y que para mi sorpresa no son las agencias gringas de siempre. En el mundo del reguetón me enseñaron que ellos y yendo más atrás, en Estados Unidos, en no sé cuándo se hicieron estas reglas, supongo que alrededor de la esclavitud, hace muchos años, para que tú procures trabajo para un tercero, si yo quiero contratarlo a él, alguien imaginario, y tú, digamos, puedes representarlo, tú tienes que estar certificado por el Estado. Supongo que mucho de eso tenía que ver con que no vendas gente, ¿no? Pero no, tampoco me sé el contexto completo de esas leyes. Esa ley, digamos, es lo que hace que mucha centralización de la representación de talento mínimo hacia el mundo en vivo esté centralizado en ciudades que son Nueva York, Los Ángeles y Nashville, y las grandes regiones, que son las grandes regiones de Nueva York, y las grandes agencias, ¿no? Ahí es donde nace William Morris Agency, que luego se vuelve William Morris Endeavor, CAA, y todas esas. 

DB: Yo soy el manager registrado, por así decirlo. 

LG: Tengo una licencia avalada por el Estado, que me permite conseguir... Entonces, eso atrae ciertas cosas a los grandes focos, y entonces, hace que se vuelvan más y más y más y más populares, más y más famosos, la leyenda de la gente crece, ¿no?

DB: Porque de hecho, tengo entendido que es ilegal en Estados Unidos, no sé si en México, creo que en México no funciona igual, pero ser promotor y manager al mismo tiempo, ¿no?

LG: Agente y manager.

DB: Ándale, agente y manager.

LG: En Estados Unidos. Promotor ni hablar, es un conflicto de intereses, pero es otra cosa.

DB: ¿Cuál es la diferencia entre agente y manager entonces? A ver, hagamos este ejercicio. Diferencia entre agente, manager y promotor. No sé, si booker es lo mismo que...

LG: Booker es agente. El manager, mínimo, según el libro, ¿no? Porque aquí ya todo se rompe y hablarás con gente y te diga... El manager, digamos que es el director técnico. O sea, es casi casi un socio de la empresa que se mete en todo el negocio. O sea, el manager, según la definición, es quien protege los intereses del artista en todo. Y entonces el manager es quien va a negociar con una disquera, el que va a decidir quién es el agente para luego decidir qué shows, cómo y dónde tocan. El que va a decidir quién es el publicista. Obviamente en todas las decisiones debería saberlas el artista. Pero asumamos que el manager habla con el artista. Te llevas otras sorpresas horribles, pero bueno. Un poco el CEO de la empresa es el manager. El agente se lleva solamente el 10% de sus shows en vivo. Esa es la esencia de ese trabajo, es muy transaccionario, son vendedores. O sea, al final del día el trabajo del manager es tan demandante de alguna manera, o debería ser tan demandante, que un buen manager no puede meterse en más de tres, cinco proyectos, o cinco artistas, máximo. Eso es estirándole ahí mucho y que tenga probablemente submanagers y gente, una oficina muy grande. Un agente no. Un agente puede tener 40 artistas y los está vendiendo como...

DB: Sí, su chamba es entre más activo este cuate y más logre ponerlo en conciertos, más gano yo.

LG: Exacto. Realmente, hoy en día... 

DB: Y es un 10% del bruto, de lo que le pagan al artista… 

LG: No, de lo que se le paga al artista, o sea, del 80, no del 100. Ajá. Exacto. Y el promotor es quien promueve el show. El promotor es una figura, digamos, ajena al artista, o debería ser ajena al artista, porque, digamos, que toma riesgo. O sea, el promotor si el show le va mal, en esta figura del 80, 20, 85, lo que sea, si el show vende seis boletos, es quién pierde todo ese dinero, porque tú tienes que pagar una garantía al artista.

DB: Ajá. O sea, hay un fijo.

LG: Hay un fijo y una vez que el fijo, o sea, el take out, una vez que el 80% del total le gana al fijo, reviertes al porcentaje. Pero antes vas contra tu fijo. Y si pierdes, pierdes, puedes perder feo.

DB: Cuando sales tablas, es porque ya lograste al menos cubrir esto y te ganaste un peso. Mal es, aunque vendimos como quiera cinco boletos… 

LG: Tú pagas toda tu garantía y todo eso. Esa es la figura del promotor. O sea, la figura del promotor en el concierto, o sea, idealmente, bueno, ya hay millones de personas que juegan con mil gorras, pero sí, o sea, la figura del promotor no se mete nada del artista que no tenga que ver sus shows y mete riesgo. O sea, está invirtiendo su dinero en poder ganar algo él lucrando con el artista.

DB: ¿El promotor tiene más relación con el agente o con el manager?

LG: Con el agente. O sea, digamos la cadena de comunicación es artista, manager, agente, promotor. 

DB: Queremos que el artista haga también esto otro, el agente es “pues déjame preguntar, a ver si se puede hacer y…” 

LG:Le pregunta el manager e idealmente el manager le pregunta al artista.

DB: “No, sí, todo puede” y el artista no sabe ni qué pedo. ¿A que me comprometiste? A ver, otra duda en esta cadena. ¿El promotor, por lo general, es el que...? O sea, como decir, en el trabajo del día a día el agente es como si fuera un comerciante, o como lo voy a decir, como un coyote si quieres llamarlo así. De “yo no tengo el producto, yo nada más conecto intereses de ellos quieren salir en tal, tú quieres…” El promotor, su chamba es estar consiguiendo, o sea, tener relación con los venues. 

LG: Los venues, con los proveedores. O sea, digamos el productor, que es quien lleva a cabo el show, le responde al promotor.

DB: O sea, cuando alguien va empezando en la industria y se quiere organizar los eventos, estás fungiendo como un promotor.

LG: Sí, si tú tomas riesgo. Si tú trabajas para alguien más y entonces nada más te contratan y tú haces algo, probablemente eres parte del equipo del promotor.

DB: Y la chamba del promotor, lo que conviene poco a poco ir haciendo es “pues oye, voy a agarrar un venue” y decir “voy a organizar diez conciertos en el año, hazme paro, hazme precio, negociemos, y entonces ahora sí es donde empieza todo ese relajo”.

LG: Correcto, sí, sí. Y también la publicidad, o sea, digamos que de ahí viene el promotor. O sea, de ahí viene el término promotor, es el que promueve shows, ¿no? O sea, es su riesgo que al show le vaya bien, entonces gasta en publicidad y ahí en ese proceso a veces se hace más grande el artista, se hace más famoso.

DB: A ver, y no me quiero ir a temas tan específicos, pero creo que vale la pena y no se me ha olvidado dónde íbamos, ¿eh? Pero... Entonces explícame, si me lo pudieras hacer, porque es una explicación que no es que la quiera yo, porque ya más o menos he entendido de lo que he hablado, pero sé que mucha gente, ¿por qué no viene John Mayer en su hype, ¿no? Porque vienen muchos artistas… Yo soy de Monterrey, de artistas que están en el top vienen cinco años después, ¿no? Un Kings of Leon, ¿no? Cuando estaba así, yo también soy más de esa onda, pues no, no vienen, o no los traen, o no sé, me ha sorprendido que Billie Eilish lo han estado creyendo, que por lo general hubiera sido un poquito más adelante, ¿no? O bueno, es muy mainstream, a lo mejor sí por eso, pero ¿cuál es el, o por qué no conviene como negocio, o por qué no se animan a traer a ciertos artistas tan grandes en su prime?

LG: Para nada es que no convenga, simplemente, y no lo quiero decir así de feo, pero… Que ha cambiado, ¿eh? O sea, cambia y ha cambiado y todo se está moviendo y siempre todo va cambiando, pero contestando a esa pregunta puntualmente, creo que uno tiene que ver con el reto de México, o sea, ¿qué tan prioritario es para ellos tocar en un país como México o no? Yo diría que Spotify, digamos, o el streaming en general, pero culpo a Spotify de manera positiva, un poco por cómo Spotify tiene su propio algoritmo y cómo considera Spotify… Spotify divide la data a los artistas por ciudades. Entonces, cuando lo haces por ciudades, la ciudad de México siempre va a estar ahí arriba, ¿no? Las otras grandes ciudades del mundo que tienen población comparada a 23 millones de personas no streamean tanto.

DB: Yo lo veo, por ejemplo, con Dementes, siempre la ciudad de México es la más alta, ¿no? Por la pura concentración.

LG: Por la densidad, sí, sí. Entonces, gracias a eso voltean a vernos antes que antes, ¿no? Antes quizás sí tenían en la cabeza México, pero cuando hablas del ticket promedio y lo comparas con Estados Unidos o lo fácil que es tourear en Estados Unidos o hasta en Europa, México se vuelve no un afterthought completo, o sea, te diría, venían a México antes de que iban a Brasil, pero sí se vuelve un tercero.O sea, cuando en Estados Unidos eres Billie Eilish, los Kings of Leon, ¿no? Cuando tienes 75 ciudades y todas se conectan de una manera muy...

DB: Sí, todo como industrial, como sistema industrial, así como banda de... 

LG: Puedes hacer todo en coche.

DB: Sí, o sea, todo agarras tu camión y todo lo van llevando de un lado a otro y ya están los sindicatos organizados y ya sabes quién se encarga de qué y los venues y todo, ¿no? 

LG: Y Europa es parecido, ¿no? O sea, aunque sean diferentes países, pues de repente son 15, 16, 20 mercados. Y nada, México tiene tres, y entonces hoy en día, gracias a Live Nation,  a la globalización, gracias a Spotify, sí logramos como colarnos en algunos tours que pasan por Texas, ¿no? Al final lo que yo les digo, a los artistas, ¿no? Deja de ver a México como Sudamérica, Monterrey está a una hora, aunque el trucking es un pedo, pero Monterrey está... 

DB: Sí, pero son tres horas y de vuelta. 

LG: Sí, y la ciudad de México está a ocho horas de Monterrey, o sea, no es nada, ¿no? Pero ahí va, o sea, a veces igual es mucho más bueno para ellos económicamente darle una vuelta a Estados Unidos, irse a Europa y luego ya naturalmente en el crecimiento del artista, hacer una segunda vuelta a Estados Unidos antes de venir a México. También está pues la salud mental, ¿no? O sea, al final creo yo que el touring para los artistas se ha bajado un poco, o sea, turean de una manera más saludable. Y entonces a veces por eso tú sientes que el disco salió hace un año y medio, pues sí, pero en ese año y medio igual el artista no toca diario o toca una vez cada no sé, o sea, puede pasar.

DB: Ok, yo pensé que también tenía mucho que ver si eso, pero también que tenía que ver con el tema de decir” ok, bueno este artista me cobra tanto por venir para yo sacarle eso, tendría que vender o el boleto muy caro para cierto venue y no me lo van a comprar o un venue masivo a un precio más barato, pero tampoco se da” y es como esta combinación de no me da, o sea, no, no.

LG: Sí. Eso pasa, o sea, digamos, en tu pregunta inicial, eso hace sentido con artistas digamos como John Mayer, ¿no? O quizás hablando como de hip hop o sea Kendrick , ¿no? México un poco…

DB: ¿Por qué con ese tipo de artistas?

LG: Por tendencias de consumo, digamos, de ese tipo de música, sí hay gente que le gusta esa música o sea, no estoy diciendo que no hay un mercado pero esa cantidad de gente para ese mercado no es tan grande como para la cantidad de gente que tiene ese artista en otros lados que está creciendo, ¿no? Entonces siempre nos pasaba con Kendrick, puntualmente, que estoy seguro que con John Mayer también por este lado que tiene John Mayer como de Americana, Springsteen y Dave Matthews, o sea de repente ese sonido en México como que no pasó o no pasó a gran escala, ¿no? Y entonces siempre íbamos un paso atrás, entonces mientras el artista está creciendo o sea mandamos una oferta y el agente nos dice como “sí queremos ir a México pero pues yo tengo ofertas de 500 y tú me acabas de mandar una de 100, mándame una de 500”, entonces íbamos como puta 500, qué loco, ¿no? Y pasaban seis meses, el artista seguía creciendo, nosotros decíamos como “ya tenemos los 500 aquí están los 500” y decía “no compadre, ya estamos en un millón y medio”. En algún momento, cuando deja de crecer el artista, o sea en algún momento el artista ya se estabiliza. ya nos volvemos interesantes, pero entonces ya llega la pregunta del artista ya quedo aquí y dónde está en México, ¿no? Entonces a veces nos ponemos de acuerdo y los artistas quieren invertir, a veces no. Entonces si quieren invertir no cobran tan caro para venir. Cobrar lo que el mercado les da

DB: Y como promotores ¿tienen acceso a esa misma data que hablas que los artistas tienen? Porque yo he visto artistas y yo he visto con amigos que se dedican a eso y me enseñan así su dashboard e incluso de cuanto les ha generado cada cosa, ¿no?

LG: No tan a detalle, algunos nos lo mandan queriendo convencernos, pero tenemos algo, o sea si tenemos cierta data.

DB: Y tampoco me quiero meter todavía aquí, pero bueno, la diferencia entre decir este artista lo voy a traer a un festival contra, este artista lo voy a traer a solo ¿en qué o qué haría?

LG: Cobran diferente, digamos, por festival que por solo de alguna manera ellos ponen, no quiere decir su pellejo en la línea cuando es sólo, pero si digamos el artista cree que es enorme y nosotros, no hay dos maneras de verlo. Uno es, si viene el artista, digamos, no quiero decir humilde pero si de un punto de vista más vulnerable, el artista va a decir “oye, pónme en tu festival para calarnos” y empieza una negociación así, cuando vienen como muy subidos, pues dices “órale, tu propio show”, igual y sabes de alguna manera que puedes perder dinero, ¿no? Pero sabes que en ese proceso vas a aprender mucho, porque pues igual el artista no es tan grande como él cree.

DB: Pasa mucho ahora con la época esta de TikToks y de redes y demás, que veas artistas que en redes sus números ven como que muy bien acá, pero…

LG: Sí, hemos usado muchas frases esas de “oye pero ¿por qué no estoy vendiendo en México si es mi mercado de streaming más grande?” Escuchar una rola es gratis, pagar un boleto, no, dar un like en Facebook. Pasa mucho con el sabor del mes o el sabor del año, cuando la electrónica era enorme todos los artistas nos volteaban a ver así de “¿por qué no me mandas a tours?” Y decíamos pues es que hay 23 millones de personas no todas ganan lo que tú crees que deberían ganar y no a todas les alcanzan un boleto y de repente hay muchísimo ruido, muchísimas cosas en la ciudad o en el país, ¿no? Generalmente teníamos razón, obviamente va a haber muchas historias de cuando estuve muy equivocado, lo normal

DB: A ver, ¿te acuerdas de alguna?

LG: O sea, sí me acuerdo de varias que el artista decía “México es mi mercado más grande y voy a vender más” y llegaban a México y vendían 500 boletos, especialmente en el mundo de los DJs.

DB: No me puedes decir quién, pero dime qué género era o qué.

LG: Lo que tengo en mi cabeza es electrónica, tal cual.

DB: Bueno, en ese tema de electrónica, que seguimos todavía, nos falta la parte otra que estábamos abordando, pero la parte electrónica me da mucha curiosidad y viene mi ignorancia seguramente, porque no conozco mucho el mundo electrónica, ¿cuál es el approach hacia la audiencia de decir “mira…”? Está más enfocado en la experiencia general, porque sé que hay mucha discusión de “el escenario está chiquito, cuando van a ser igual de grande que no sé qué…” Como si fuera un Burning Man como si fuera una onda de lo que voy a ir a ver y experimentar más que el artista en sí, pero no sé si se ve así o no.

LG: Hay muchísimos, digamos niveles hay, muchísimos matices de entender eso.

DB: Perdón a toda la gente que escucha y le gusta los raves y me va a decir “qué pendejo está ese cabrón”.

LG: Igual y probablemente ahorita después de que te explique igual dejo 500 cosas fuera igual y me chingan a mí también. Hay varias cosas que hacen… Quiero hablar del EDC especialmente a diferencia de hablar de un festival de música electrónica genérico, simplemente porque uno, hace un chingo no hago uno de esos genéricos, me dedico al EDC, y dos, me parece algo que está tan bien pensado que va a responder todas las preguntas. A diferencia de todos los festivales, llamémoslos tradicionales, el EDC decide cómo se ven sus escenarios y después invita a los artistas. O sea aunque el Corona este año, no sé si fuiste, tenía estas como pantallas con escenografía de la ciudad, nosotros le dábamos las pantallas a los artistas y entonces el artista ponía su contenido en las pantallas. En el escenario uno del EDC les damos al DJ la parte abajo de las pantallas, está es el escenario, el DJ booth y abajo del DJ booth hay una pantalla

DB: Ah ok, pensé que te referías a que corren secuencias y viene lo que pasa en la pantalla.

LG: No tanto así. Muchas veces en esa secuencia le damos un nombre para que la gente sepa quien es, pero todo lo de atrás ya viene programado y si viene el wey que lo programó y lo mueve al ritmo de la música que esté poniendo el DJ, viene pre hecho porque gastan millones de dólares en hacer ese escenario, que si tu le pones tu cara, se va a ver horrible. Eso es el escenario uno pero el escenario dos, tres, cuatro, cinco, seis no está pre programado. Sí le damos a los DJs el beneficio de la duda, pero nosotros decidimos como se ve, bueno, el EDC decide cómo se ve, entonces al final el DJ pone música y tan tan. Hay algunos que son muy buenos poniendo música hay algunos que tienen malos días a veces no tanto y ahí es donde el público se pelea de #el set de tal estuvo buenísimo o el set de tal estuvo malísimo”. Ya respondiendo a la pregunta de que todas las electrónicas suena igual…

DB: Pero o sea lo que jala entonces o lo que ha logrado este tipo de evento o el EDC es “yo voy por el EDC”. No como ahorita que viene https://es.wikipedia.org/wiki/Blink-182 a no sé dónde, se cayó y ya no quiero ir aquí lograron vencer esa barrera. 

LG: Vendemos la mayoría de boletos sin line up. Hay un nivel de confianza que el público le da el EDC de que saben después de muchos años, después de muchos EDCs, saben que les va a gustar, saben que va a haber cosas de calidad, saben que no los vamos a atracar, es un long game, es un wey, compra el boleto sin line up, aunque sea el más barato, porque te va a gustar el line up. Las historias del line up del EDC son super chistosas porque me pasa mucho que anunciamos el line up del año pasado, todos se quejan de que está mal, sucede el EDC, salimos a la venta con el que sigue, todo se vende muy bien, todos compran, sale el line up del año pasado y todos se quejan de por qué no están los DJs del año pasado del que se había quejado originalmente. Puntualmente los que se quejaron siempre son los que dicen “¿ahora por qué no está este?” Ya dejé un poco de poner atención a eso porque realmente quieren ver a los que se la pasaron muy bien el año pasado, entonces ya sé que confían y que saben que van a ir enojados, van a ir enojados porque no están los del año pasados pero se la van a pasar bien y el año que entra me van a reclamar.

DB: Es como las bodas, wey, tú puedes decir “yo las cumbias no”, pero ahí estás en la boda, ahí estás bailando porque ya estás ahí, ya te la pasas bien, estás en el ambiente. Entonces si no tiene tanto peso… A ver, bueno, me ibas a contestar lo de que si no son iguales.

LG: Hay subgéneros dentro de la electrónica muy diferentes. Tenemos nueve escenarios. La mayoría de ellos, fuera del escenario uno y dos, que llamamos dentro del EDC multigéneros, o sea en el escenario uno y dos técnicamente puedes poner lo que sea y acaba sonando uno de cada uno y ahí sí es donde nos regimos un poco de qué es el sonido de la electrónica que está sonando más fuerte en ese momento. Luego son conversaciones difíciles, especialmente ahorita. Ahorita se les está quitando la pena pero en esa transición en cuando la música underground, o sea el como deep house y techno se empezó a volver más mainstream, a los artistas cool, porque al final esos artistas buscan estos espacios como de bodega, estos espacios como de boiler room y cosas más íntimas, cuando les decía como “te voy a poner en mi búho enorme y no te voy a dar las pantallas”... 

DB: Eso intimida wey, y como solo necesitas un hombre, estás chiquito, ¿qué haces? Y no es como bueno, una guitarra, hago un solo y me ves.

LG: Nada, sí. O sea, después del uno y del  dos, o sea el tres es el neon garden y es puro deep house y techno. Y este año hicimos un día del neon garden puro como hardcore, techno, o sea ya era como música muy especializada que hacía que me doliera la cabeza. El escenario cuatro es el wasteland que también es como música base, como el metal de la electrónica y nada, te puedo llevar a EDC el año que entro y tú dime las seis diferencias. 

DB: Sí entiendo que si hay diferencias, hay momentos si una te pone para una cosa, otra te pone para otra.

LG: En el escenario XX, o que este año se llamó New Mix, ponemos… O sea si recorremos un poco muchos sonidos pero de repente, o sea ponemos DJs de perreo y reggaetón.

DB: Mi cosa es ¿suenan igual? Ojo, me refiero a dentro de ok, escenario de deep house o lo que tu quieras, voy a hacer una comparación tonta, pero como si pusieras a un Fara Fara tocando de todo, o a un wey que toca música banda, pero entonces toca una de la banda... Entonces no importa, o sea vienes por “pues va, vete al escenario donde va a tocar música banda”, chingón, como un grupo de boda que va a tocar esto, “vente al escenario que va a tocar pop” y “vente al escenario que va a tocar tal”. No importa o no tiene tanto peso el quien lo toca o sí, es como mi duda. 

LG: Tiene diferentes niveles y matices. Un poco el EDC cuida eso, que hace que puedas a lo largo de un fin  semana o a lo largo de diez años hacer tu propio recorrido musical curado, en donde quizás tu el primer año del EDC llegaste gracias al escenario uno, llegaste a ver los búhos, llegaste a ver los cuetes y lo que ponían estabas aprendiendo a las diferencias y dices “este wey toca padre, quiero bailar”. De repente el EDC se honra mucho gracias a la cultura rave, de ser este tipo de festival comunidad buena onda, en donde puedes hasta ir solo y acabar con amigos, son tus amigos del EDC o tus amigos del rave o tus amigos de la peda y sí es real si lo he vivido y entonces como que empiezas a hablar con gente, se vuelve un evento social de ese tipo. Al año dos regresas y dices “ya vi el año el escenario del año pasado”, probablemente empiezas tu recorrido diciendo “este año está cabrón” pero te acabas metiendo en otro escenario porque ya llevas un año de escuchar ese sonido, de escuchar esa música y entonces ya dentro de ese sonido, contestando tu pregunta si ponemos a los exponentes más cabrones de cada sonido, mínimo eso nos gusta pensar o tratamos. Entonces te permite desde lo desde el fan casual decir “verga el EDC” o desde el fan intenso decir “estos son los más cabrones del tecno porque los que los pusieron saben que son lo más fino de Berlín en el tecno”. Y está cabrón, o sea si hacemos ese trabajo muy artesanal. Insomniac, que son mis socios, dueños del nombre EDC, promotores de electrónica, pues si tienen bookers compradores de talento porque, ya hablando de la figura del promotor para festivales, es alguien que compra talento, si tienen gente especializada en cada subgénero.

DB: Ok, que eso iba a preguntar, ¿cómo logras aprender todas estas cosas?

LG: No, yo ya ni me meto. 

DB: O sea ya sabes quién es, ya sabes que te apoyas en el experto que está dedicándose a eso. 

LG: Si, o sea alguien que compra tecno en todo el mundo, que me habla en algún momento, sí se toman el tiempo de decir “oye me voy a involucrar en México, ¿qué es grande de tecno en México?” Y me cago de la risa y le digo “no sé, compadre, te pago un vuelo y vienes a ver”. Y entonces a veces si volamos gente o traemos gente tanto al EDC como en diferentes momentos a que se metan a su cultura en México y también la pregunta real, o sea hoy en día siendo el mundo globalizado que es, chance si eres un artista de tecno que está sonando muy cabrón en el mundo, en México te va a ir cabrón. También te va a ir bien.

DB: Te iba a preguntar esta parte, regresar a la parte del reggaetón. Estabas diciendo cómo es diferente y cómo fueron cambiando la forma de manejar el negocio.

LG: Sí, no tanto que sea diferente, sino que era gente diferente. Regresando al mundo de las agencias y la centralización de la representación artística, el reggaeton me enseñó que bueno, uno en México sí puede ser agente y manager a la vez. Mi sugerencia sería que no, pero se puede, es legal, muchísimos lo hacen, muchísimos lo hacen muy bien.

DB: Paréntesis ahí, ¿sientes que la cultura de trabajo en México es más que en Estados Unidos? O sea, ¿trabajamos mejor, trabajamos peor en México, trabajamos más, trabajamos menos en México en estas industrias?

LG: El hecho de que haya noventa mercados en Estados Unidos cambia el juego, o sea el volumen de lo que es,cuando dejas de verlo por ciudad y lo ves como país, Estados Unidos es una pinche locura por culpa de la población la cantidad de clase media, la cantidad de mercados diferentes, la cantidad de todo, hace que se vuelva este playground enorme donde puedes aprender y trabajar de diferentes formas y quizás ahí es donde creo que hasta para un mexicano el poder vender su talento en Estados Unidos se vuelve clave.

DB: O sea mi pregunta, va más por el lado, mi impresión de pronto, ahorita que decías “es que tú puedes aquí ser manager y agente y demás”, como que veo que en México somos de estamos acostumbrados a chingarle y trabajas un chingo y haces treinta cosas al mismo tiempo y eres el wey que es el productor pero también estás haciendo no sé qué, que cuando llevas a una persona que está acostumbrada a eso a Estados Unidos, de pronto ve que está revolucionado, que está en chinga todo el mundo y es como “wey pero es que ahorita no es hora de montar, ahorita no es hora de no sé qué” y esta persona está lista para hacer todo o al revés, cuando es alguien de allá el ritmo de trabajo es como “no wey, vas muy lento”, no sé.  

LG: Mira yo creo que hay gente de todo yo vamos desde demasiado específica la pregunta para decirte sí o no, cada persona, pero en general yo creo que el gringo es más… El gringo puede llegar a ser muy intenso wey, o sea el gringo se vuelve una maquinita en sí misma porque sabe cómo dar follow up, la pregunta que tiene que hacer. Se vuelven muy cortantes se vuelven muy sobre la cosa, dolor de huevos. El mexicano yo creo que le das al clavo en que sí de repente pueden por culpa de la falta no sé si de profesionalización, formalidad, pero por falta a veces quizás de equipo, no puedes tener una estructura tan robusta como a veces algunos artistas gringos porque no tienes el mercado. Sí se vuelven como todólogos y de repente se vuelven todólogos muy interesantes las personas correctas en los contextos. Fuera de esa generalización no me atrevería a decir nada porque cada persona cada compañía, cada quien tiene su manera de trabajar y creo que es parte de el querer hacer negocio en que se adapten y logren hablarse bien y efectivamente para hacer negocio.

DB: Nomás para cerrar el otro tema: gente diferente.

LG: Los reggaetoneros me enseñaron a que no pasan por los agentes de siempre y entonces hace que aunque el tipo de negocio sea el mismo, no confían en esas personas, no confían por las mismas razones, a veces, y que tienes que ganartelos como si fueran nuevos amigos wey. Y entonces regresando un poco al mundo de los corridos tumbados, actualmente pues estoy en ese proceso en donde como que queremos conocer a los players, darle su lugar, ganarnoslos y poder como tener una relación más fructífera.

DB: No es como cuando consiguieron por ejemplo el que los pelaran para hacer EDC, que cuentas que no los querían recibir y que tu jefe conoce a alguien entonces dice “oye, preséntanoslos” y como que ya está tan establecido el asunto que si conoces a no sé quién entonces te puede abrir las puertas un poco.

LG: Creo que es similar ese momento en cuando quizás fue difícil hacernos amigos, tuvo su reto hacernos amigos de Insomniac, que es esa historia. Una vez que teníamos a Insomniac, el resto de, no sé si es el término correcto, pero una vez que ya sabes quién es el mafioso el mayor y besas el anillo y le enseñas que tú le vas a traer valor, los demás se alinean, entonces es encontrar a esas figuras en otros mundos. A veces en el reggaetón nos tardamos mucho, la verdad es que no fuimos tan efectivos ni tan rápidos como para poder lograr eso, y entonces siempre sentimos o hemos sentido que vamos en contra marcha, o sea vamos contra la marea en muchas cosas del reggaetón. 

DB: ¿Y está más fragmentada la industria? O sea como tú dices “aquí este es el chingón y ya” pero en otras industrias hay 7 chingones comparado con el tiempo que lleva la industria.

LG: Hay de todo. O sea ahorita en el mundo de los corridos tumbados lo siento totalmente lo contrario de fragmentado, o sea realmente son muy pocos key players y mucho poder centralizado. Eso por un lado le da mucho poder a esas personas, pero por el otro lado hace las conversaciones más rápidas y más fáciles. O sea no tienes que ir a empezar de cero con cada quien, nada más tienes que encontrar al mafioso mayor.

DB: Oye, a ver y la parte de la pasión, porque te escuché mencionar que tú encontraste más joven lo que te apasiona, que es la música y demás, pero pues dentro de la pasión hay muchas líneas de decir “bueno, a lo mejor me apasionaba el jazz y nunca he hecho un concierto de jazz o nunca he estado involucrado en esta cosa”. Tú medio por casualidad, por el contexto terminaste o arrancaste tu carrera como organizador de estos eventos, como productor ejecutivo o subdirector en la parte electrónica, por generalizar, no sé si dice electrónica a todo, pero es como la parte electrónica, ¿De eso qué parte te apasionaba y qué parte a lo mejor decías “no wey, no sé si quiero seguir haciendo esta parte”? 

LG: O sea regresando a cuando tenía 16 y Berkeley después apliqué a la universidad, como que hablaba siempre de pasión en general la música, el poder estar involucrado en el negocio que trae para todas estas personas los sentimientos que genera la música en general. Ahí es digamos el foco de mi pasión, lo mínimo como yo lo definí en ese entonces, y casi 17 años después te diré que sigue siendo un poco el núcleo de lo que me mueve todos los días. La electrónica me enseñó muchísimas cosas, pero antes de la electrónica yo ya me dedicaba a la música y creo que el hilo conductor siempre ha sido y va a ser la música

DB: Pero por ejemplo, si te hubieras quedado editando videos de Vive Latino, ¿hubieras dicho “sigo aquí me gusta esto”? Estás en la música, pero..

LG: Sí, y probablemente sería muy feliz y privilegiado… No sé si seguiría siendo eso. Creo que como cualquier ser humano los retos y los aprendizajes a veces se vuelven más interesantes que otras cosas, de repente que el dinero. Gran parte de lo que me mueve dentro de una empresa como OCESA y su tamaño y su magnitud es que no hay dos días iguales en la oficina y que siempre estoy aprendiendo algo, ya sea de un empleado, ya sea de un artista, ya sea de un manager, de un agente, de todo el mundo. Sí creo que me da la oportunidad de aprender siempre cosas nuevas y eso me encanta. Regreso, en el núcleo está la música, pero lo que me mueve son los retos, son logros personales, metas personales aprender cosas.

DB: ¿Cuál ha sido uno de los momentos que más orgulloso te has sentido?

LG: Pasa seguido de repente el step back y disfrutar lo que hacemos. Creo que el año pasado hicimos 25 festivales y los festivales como podrás saber son solamente en fines de semana y un año tiene 52. En la ciudad de México llueve… De repente hay momentos en el año en donde estoy haciendo un festival cada fin de semana y el equipo está haciendo un festival cada fin de semana, y no recuerdo si fue Corona o Coca Cola Flow Fest, que tuve este momento de… Construimos una ciudad, usamos el cascarón del Corona para luego bajar todo lo amarillo y subir lo rojo, y la escala que te permite decir “oigan, me voy a vivir al autodromo un mes”, y no sé, el subir…  Teníamos este, internamente conocido como el Infonaplus, pero era un edificio de tres pisos enormes, no sé si fuiste al Corona o al Flow, pero teníamos, por culpa de la Fórmula 1, nos dejaron un edificio, que un día así un día me hablaron y dijeron como “oye, ¿te acuerdas de ese edificio que nos hablaste y dijiste eso no va a salir a tiempo? Pues adivina qué, no va a salir a tiempo, entonces ahora incorpóralo”. Y entonces, en tres semanas tratar de, un edificio de tres pisos por 120 metros, o sea es un monstruo, el darle un uso fue todo un reto y ya el último día del Corona o del Flow me subo al tercer piso, tomo los videos y tuve un momento de “wey, que chingón lo que hacemos”. O sea el poder como disfrutarlo por un segundo. Como en general en mi puesto no me toca tanto el… No me toca tanto y cada día me emociona menos el ir a ver a un artista durante un festival, son muy contados, trato de darme el tiempo, sí a propósito a veces hasta me escondo de mi equipo, el que sepan que estoy ahí pero que no sepan dónde encontrarme hace que ellos tengan que tomar decisiones y entonces un poco aprendan y se pongan en ese momento en donde quizás yo tomé esa decisión hace nueve años en el EDC, pero sí es poco lo que todavía como que te da ese emoción. 

DB: ¿Sentiste, cuando te nombran subdirector…? Porque avanzaste muy rápido para una carrera convencional, es rápido el crecimiento y el nivel de puesto. Cuando te nombran subdirector, tú sentías que merecías el puesto? Y luego cuando te nombran director, ¿igual te sentías así? 

LG: La verdad es que no me acuerdo tanto de mis sentimientos. Siempre ha sido trabajo siempre he sido, me lo enseñó mi jefe muy temprano, y vamos, lo llevo a cabo al ser promotor y creo que nunca dejo de ser promotor o director, nunca dejas de ser promotor, no es un 9 to 5. Si a las 10 de la noche me habla un agente con un problema y “oye, mi artista está en México”, siempre voy a estar ahí, entonces un poco es ese tipo de trabajo arduo. Me burlaba, porque he tratado de manejarlo, pero mi trabajo es contestar mails si me pagaran por cada mail… Y nada, es eso es, mantenerme activo y comunicando cosas porque al final soy una herramienta de facilidad logística. Al final mi opinión, mis gustos, mi todo sí importa hoy en día donde ya tomo decisiones, pero al principio se trataba de dar seguimiento y estar disponible, dar una buena cara, que a veces te traten bien, que a veces te traten mal porque venían enojados porque el vuelo salió tarde, porque lo que sea, y nada, soy un herramienta para que la cultura pase. Sí he tenido últimamente, a partir de digamos el puesto o a partir de… Tu propio ego te acaba jugando chueco en algún momento que tu crees que tu eres culpable de muchas cosas al final nosotros somos empleados de la industria y la cultura y la música.

DB: ¿Pero sí llegas a sentir de pronto “gracias a mi a ese artista le está yendo más chido”? 

LG: Sí, pero no me la creo tanto. Creo firmemente en que nunca va a ser gracias a mi, sino igual iba a ser gracias a esa unión o ese momento de confianza en donde el artista y su equipo confiaron en mí y el trabajo se hizo y entonces ahora está en un mejor lugar si pero realmente es gracias a ellos, es gracias a su trabajo, es gracias a sus creaciones.

DB: Y te iba a preguntar, esta pregunta de cuando te nombran viene también del lado de estás en una industria, en una empresa aparte en la que mucha gente quisiera estar ¿no? Es un lugar glamuroso, como si quiero ser piloto de carros estoy en la escudería más chingona. ¿Qué crees que notaron en ti, pensando en quien está apenas conociendo ese camino? ¿Qué crees que notaron en ti para decir “vamos a confiar en ti, “vamos a darte espacio y vamos a darte bola para que vayas creciendo en la industria”? Que sean cosas que tal vez alguien pudiera repetir, y no me digas humildemente.

LG: Yo sí creo que la oportunidad te la da el estar en el lugar correcto en el momento correcto y al principio yo entré a OCESA gracias a alguna conexión. Particularmente la mía tiene que ver con la universidad, yo literalmente quería organizar una peda del 16 de septiembre en la universidad, no encontraba a los estudiantes mexicanos, había chingos de chicanos. Digamos que a través de la oficina de nuevos estudiantes me conectan con una oficina de México, me acaban dando la lista de los 40 estudiantes internacionales de México,y a través de esa conexión una muy buena amiga me dice “oye, ¿y tú qué quieres hacer? ¿a que te quieres dedicar?” Y digo que quiero estudiar music business y algún día trabajar en algo como OCESA. Y me dicen “hay un ex alumno muy activo en en la comunidad de la escuela en México que es un alto mando en CIE o en OCESA”, no me acuerdo, y es a través así que logró la conexión. Plenamente confío en que fue gracias a ese networking que logré poner un pie adentro.

DB: Porque aparte fue un puesto como practicante.

LG: Editor de video. Pero quedarte sí creo que mucho tiene que ver con work ethic, el llegar a trabajar, el no estar ahí para tomarte fotos, el no estar ahí para contar tus stories, el realmente ponerte a jalar fuerte. Creo que sí hay una gran parte de curiosidad, o sea el que cuando acabes de trabajar aunque estés cansado nunca dejes de aprender, o sea de repente si tienes momentos de hablar con alguien que sabe más que tú, que invariablemente son todos, que tengas esas conversaciones, que tengas esos momentos de que te pares en la oficina de alguien y “oye, ¿en qué andas trabajando, qué estás haciendo?” Y así es como de repente dentro de la empresa te empieza a ubicar gente.

DB: Eso que estás diciendo es algo que es muy importante, que lo mejor lo estás pensando medio por encimita, pero hay mucha gente que trabaja un chingo, que está dándole pero está todo el tiempo en la computadora mandando mails o en el evento y nunca tienen oportunidad o no le dan oportunidad de crecer. Ahorita mencionas esto de estar, que te conozcan.

LG: Tanto que te conozcan como para tú mismo aprender. creo que es curiosidad o es un poco está iniciativa. Digamos que alguien apasionado de la industria en general entra a una empresa así de grande o entra a la industria así de grande y asumo que no quiere editar videos toda su vida, no sé, a veces reclutamos mal y me peleo con recursos humanos hoy en día de eso. O sea, no quiero al mejor editor de videos, quiero a alguien apasionado la música porque al final va a estar ahí tantas pinches horas valiendo pito que si no le apasiona lo que lo que hace y si no le gusta lo que lo que hace y no lo hace con amor y está ahí… No tanto editar videos, o sea estar en la industria, no lo hace como con cariño… Entonces ya regresando a la iniciativa y a la curiosidad de la gente, pues sí firmemente creo que el relacionarte con tus co-workers y el relacionarte con gente en general y hacer ese networking, hacer esas conexiones sí es a veces lo que te lleva al siguiente nivel, o sea el que cuando tienes dos becarios y uno te pregunta muchas más preguntas que el otro, volteas a ver al que te pregunta las preguntas.

DB: Donde hay curiosidad hay ganas de aprender. También te obliga a estar viendo y vas viendo cómo avanza la persona y vas viendo el crecimiento que puede tener. ¿Eres preguntón?

LG: Preguntón, metiche.Tengo este mal o este don que es difícil que no te diga lo que pienso y entonces en muchos de esos casos ofendo o me meto más o acabo siendo el culero, pero tarde o temprano, después de que vean que soy el que se mete y soy el preguntón y no soy el que te dice que sí, que viene con una ética de trabajar hasta las 12 de la noche y nunca me quito la camisa… Causa otros problemas en mi casa el never stop working, pero le echaría la culpa a esa combinación de cosas, son lo que me hace crecer dentro de la empresa tan rápidamente.

DB: Bueno, eso te lo quería preguntar, esta forma de trabajar que tienes y de estar ahí intenso te ha llevado a donde está, estoy seguro que tu esposa que te vio ir creciendo en el proceso le dio mucho gusto, pero también lo que haces ahorita. ¿Cómo logras tener un balance o cómo has hecho tú para que puedas tener salud en tu vida, este balance con tu familia y poder hacer un trabajo, seguir trabajando, no sé si con la misma intensidad de tiempo pero si efectividad? O que no se convierta como “ah este wey era muy bueno y se acomodó y vamos viendo con quién reemplazarlo”, ¿cómo logras hacer esas dos cosas?

LG: Es difícil. Definitivamente yo creo que sí es de lo más difícil que ni siquiera te diría hago, sino trato de hacer, el balancear esas dos cosas. La pandemia me dio la oportunidad, tuve una hija en junio del 2020 y a mi, o sea en ese momento, digamos antes de ello, hablemos de enero a marzo, porque en marzo cambió el mundo, pero mínimo yo tenía mucha ansiedad de oye, me van a dar este nuevo puesto, ya se hablaba de un nuevo puesto, voy a tener que ir a cinco festivales en un año voy a tener una hija que no voy a conocer. Y de repente con la pandemia el mundo cambió, se apagó todo y conocí un año y medio de estar pegado a mi hija 100%, la empresa se hizo chiquitita hacíamos streamings, no se lo recomiendo nunca a nadie, horrible  pero sí, me dio la oportunidad de, digamos, apreciar a mi familia de una manera mucho más especial. Cuando se empezó a reactivar pues sí, por un lado uno era meterme y darle a la empresa ese año y medio, nunca me corrieron, o sea nos bajaron el sueldo, bueno, sí corrieron muchos, bien, digamos, liquidados, según la ley y hasta más, pero digamos, cuando se reactivó, sí tenía yo esta inquietud de poderle regresar a la empresa la confianza que me dio y al mismo tiempo seguir explorando el crecimiento, y todo eso con una familia es más difícil y tienes que escoger tus peleas.

DB: ¿Cómo tratas? ¿Qué tipo de cosas han cambiado?

LG: O sea, sigo considerando que soy promotor, o sea en su esencia, aunque tengo un equipo mucho más grande que me reporta y que son muy talentosos y son muy buenos y todo eso, tratar de gestionar más al equipo en vez de tratar de tomar yo todas las decisiones, eso es una. Asegurarme de que si yo tomo una decisión haya alguien lo suficientemente cerca para aprender algo para que el día de mañana esa persona pueda tomar esa decisión por sí mismo, permear una cultura que no dependa de mí y nada, y ser papá y ser esposo, todo lo que hacía en medio entre trabajar y ser esposo desapareció, entonces ahora mis amigos, gente que me conoce que quizás no tienen hijos me dicen “¿qué haces en tu tiempo libre?” y es como soy papá y ya, y eso hago, saco a mis perros para hacer popo y ya.

DB: Tengo una última duda de tu carrera antes de pasar a lo final, pero llegaste a mezclar ¿no? Mezclabas de DJ.

LG: DJ Lechuga

DB: ¿Qué onda con eso? ¿Por qué te animaste? ¿Cuánto tiempo?

LG: Lo hacía en la uni, muy casualmente. No era nada bueno. Es mi opinión. Más bien yo era DJ de radio, y DJ Lechuga nace de un poco entrevistar gente y tener mi programa de radio y nada, cuando cumplí treinta, no me acuerdo,, pero mi esposa como que me dijo “¿por qué no tocas?” Con un amigo nos compramos, bueno él sí es DJ, agarré, digamos, otra vez las tornas. No produzco nada, estoy poniendo música de otras personas. Sí me gusta mezclar, o sea sí lo disfruto, pero al mismo tiempo respeto tanto a mis artistas y a los espacios que hasta nunca ocupo los espacios. Sólo lo he hecho la noche anterior, sin público, quiero escuchar el pedo de como suena el PA pero no hay nadie en el público, no hay visuales, siguen probando cosas. No, respeto demasiado al gremio, por decirlo así, que nunca les quitaría yo un espacio. El momento en donde me gusta ser yo y disfrutarlo y todo es en este after que hacemos en EDC que es super denso, este año ni fui, pero el domingo a las dos de la mañana, después de tres días de festival hacemos una fiesta y toco, o tocaba. Se armaba muy chido, no sé que, la neta es que es una… O sea, updatear mi USB con música nueva y estar metiendo la música que escucho aquí de repente como me empiezo a meter en reggaetón o en los corridos o en lo que sigue o en todo, pues no toda la música es bailable, no toda la música hace sentido, entonces la verdad es que es algo… Es un hobby chistoso que va y viene y mínimo ahorita en mi cabeza no hace nada de sentido, o sea ahorita no está prendido

DB: ¿Qué piensas sobre eso? ¿Por qué la polémica entre tú y tu esposa de los corridos tumbados? Porque también me acuerdo cuando empezaste a hacer lo de EDC mencionabas el tema de esta preocupación, aparte que van muchos chavitos iban a lugares algunos pisteaban o no, el tema de las drogas y cómo vamos a entrar para hacer las cosas bien y para poner un espacio seguro para que puedan ejercer esta libertad y ganas de escuchar música y demás. Antes de empezar a grabar mencionabas todo este tema ético moral de las letras, de las cosas, ¿qué piensas de todo esto? ¿O hasta donde ha llegado tu darle vueltas?

LG: Sí, no sé. Un poco por culpa de escuchar música nueva y mínimo hasta hoy mi esposa me ha acompañado en el proceso de todo, digamos. Ahorita que llegué a esta nueva… No quiero decir moda, pero cultura, especialmente ya siendo papá, tiene sus implicaciones morales un tanto fuerte. Sí hay invariablemente una glorificación del estilo de vida o de la cultura narco y la verdad es que disfrutamos mucho la serie Narcos México y todo, y no sé hay un lado, la cultura va para allá y eso no lo puedo parar, y yo soy una herramienta de la industria o de OCESA y si no lo hago yo lo va a hacer alguien más, esa es la primera cosa que me peleo con mi esposa. O sea un poco la cultura mexicana y la cultura del narco, ayer lo hablaba un poco, de cómo se veía en el 2012 cuando los Tigres del Norte cantaban esa canción. O sea los narcocorridos llevan en la cultura mexicana 20 años y como son diferentes a los de hoy en día. Un poco lo hablaba con todos, de que vienen de una voz muy diferente. Al final, el el narcocorrido general venia como de un tercero, del bystander contando la historia que veía. Los de hoy en día están contados desde la vista del jefe, y obviamente escuchar la historia del jefe dices “yo quiero ser el jefe”. Hace que, más que aprender de la cultura, sí te inspira un poco a querer ser la figura de la que habla.

DB: Cómo el gángster cuando escuchaba hip hop.

LG: Después salía un matiz muy chistoso, que es esta como palabra, no sé, y también cómo esta cultura de narcocorridos o corridos o sea lo que sea, corridos que hablan de eso va a afectar a la juventud del año 2023 versus la juventud de otras épocas en un país tan democratizado como hoy en día, en un país donde qué pasa cuando le pega a la clase alta, a un niño de 15 años con mucha lana que antes, digamos, y me parece horrible lo que voy a decir, pero antes sus papás le hubieran dicho “no hijo, tú no puedes escuchar eso, no eres naco”. Y hoy en día creo que ese argumento tiene cero validez. Y entonces, ¿qué va a pasar?, o sea me intriga mucho el hacia dónde se va a ir, dónde va a acabar. Firmemente creo que no es ni pasadero ni de ninguna manera naco, creo que es cool, creo que se visten cabrón. Me emociona más que esa música ponga México a lo alto del riesgo que podría tener, asumiendo que ese riesgo no me toque de ninguna manera personal, y sí es algo que pasa en mi mente y sí me da miedo, pero bueno, al final soy parte de una empresa pública, hay cosas, todo y también no sé, vamos hay otras personas.

DB: ¿Cuál ha sido uno de los peores consejos que te han dado en tu carrera o en tu vida, lo hayas oído o no?

LG: Cualquier consejo que, digamos, vaya en contra de la esencia de la persona. En mi cabeza ahorita está el “habla cuando te diga que hablen”. Una cosa es habla cuando te toque o habla en tu turno nada más y otra cosa es que los demás escuchen cuando no es tu turno. Creo que son cosas diferentes. Hay que ser paciente. Definitivamente las oportunidades no están ahí siempre y tienes que estar ahí en el momento para poder tomarlas pero no, nunca dejes de ser tú si hablas mucho o hablas poco, dices preguntas. Creo que el cambio no es paulatino, cambia todo de un día a otro y creo que el riesgo de que te vuelvas parte de lo viejo a veces es más peligroso que el que empujes algo nuevo

DB: ¿Cuál ha sido uno de los mejores consejos que te han dado?

LG: Dedícate a lo que te apasiona. Dedícate a lo que hace que te despiertes cada día diferente, no tomar esa decisión por dinero.

DB: ¿Qué es un consejo que tú antes dabas como un buen consejo pero ya con la experiencia o con lo que has vivido ya no darías? 

LG: Diría un poco el ten cuidado a lo que quieres o ten cuidado a lo que sueñas. A veces no entiendes las repercusiones totales. Me pasa mucho con artistas, de repente como cuando estaban empezando, pensando en DJs, cuando estaban empezando me decían “quiero ser el siguiente…” Algo horrible, “quiero ser el siguiente Avicii”. Ve lo que pasó. Al final te vuelves parte de algo que es más grande que tú, entonces en ese movimiento a veces puedes perder tu vida o tus seres queridos, todo. Y que no está mal el cambiar de plan y cambiar de sueños e irte conociendo. Yo creo que el que vayas descubriendo qué es lo que te mueve y que de repente tengas momentos en donde se valga reevaluar, es muy válido.

DB: ¿Tus sueños se han cambiado?

LG: Sí.

DB: Por ejemplo, ¿ahorita que sueñas? ¿Qué quieres hacer?

LG: Realmente ahorita sí quiero seguir dedicándome a lo que me dedico y creo que me quedan ambiciones profesionales, pero yo te diría que hoy en día mi sueño es ser un gran papá, y que en su momento no era. Igual sí quería ser papá, pero creo que van más por ahí hoy en día mis ambiciones.

DB: ¿Qué opinión tienes que poca gente comparte contigo? Una opinión no muy popular, no tiene que ser mala pero esas que tú dices en una mesa y divide a la gente. 

LG: Qué Bad Bunny es cabrón. Siento que es un tanto incomprendido en las estratosferas de afuera del mundo, en donde de repente alguien dirá “¿por qué dice ‘Tití me preguntó por qué tengo tantas novias’?” cuando realmente creo que teniendo el spotlight que tiene hoy en día, sí está haciendo cosas por cambiar el mundo. El hecho de que el artista más grande del mundo hoy cante en español me parece un feat muy cabrón y que en sí cargue a todo el habla hispana.

DB: Sí, no es alguien de México que carga sólo a México, es como que representa Latinoamérica.

LG: Correcto. Creo que hay muchas canciones de Bad Bunny que si hablan de un mensaje propositivo, creo que cada vez hay menos de las que hablan de algo negativo. Hasta él mismo dejó de glorificar a la mujer de ciertas maneras, especialmente si te metes a sus videos. Hay un momento en donde ya no salen culonas y todo eso y creo que el mismo se dio cuenta de “oye ya tengo una responsabilidad más allá de todo”. No sé, hay tres o cuatro canciones que me vienen a la mente que sí hablan de hacer un cambio. Está la de Andrea, que habla de un feminicidio en Puerto Rico. Hay una canción que me vuela a la cabeza que probablemente es mi canción favorita de Bad Bunny, que no está en Spotify por un sample, que se llama Compositor del año. La buscas en Soundcloud y es un… O sea yo creo que ni siquiera tuvo el tiempo de… No sé si es por el sample, no sé, nunca se los he preguntado y siempre está en mi cabeza de por qué no sale en Spotify pero habla un poco de cuando le dan el premio de compositor del año, de qué tan poco relevante es eso en un mundo en donde está Black Lives Matter, está el COVID está todo el contexto del mundo en donde a él le dan el compositor del año y que la gente se queje de “¿cómo le dan un premio a alguien como Bad Bunny?” No importa, ve lo jodido que está el mundo. Yo perreo sola creo que es un himno de empoderamiento femenino, o sea creo que estando en la cima del mundo creo que sí se encarga de hacer un cambio sin perder su esencia. Gran parte de lo que le doy, donde creo que hace que los jóvenes volteen a ver a Bad Bunny es esta peligrosidad. Bad Bunny sigue siendo peligroso, si te lo encuentras avienta tu celular.

DB: No es una apuesta segura en el sentido de lo van a meter a televisión y no va a decir nada que no deba.

LG: En la canción de La Jumpa tiene una parte donde habla muy explícitamente de un trío y estoy seguro que a la mamá de los niñitos le caga, “¿por qué me está preguntando mi hijo estas mamadas?” Sigue siendo peligroso. Menos peligroso que hablar de Joaquín Guzman Loera, pero creo que sí, la peligrosidad.

DB: Tiene un poco lo que tenía el rock en su momento, “no le pongan eso a los niños”.

LG: Creo que los corridos… Y creo que como sociedad vamos cada vez más empujando esa peligrosidad entonces ¿A dónde va? O sea ya empiezan todas estas preguntas de ¿Y a dónde vamos a acabar? Yo sí creo que en algún momento vamos a llegar tan lejos que la peligrosidad va a ser música cristiana, que entonces va a hacer sentido regresar, pero sí, todo es cíclico.

DB: ¿El rock está muerto?

LG: Sí. El rock está muerto. La nostalgia vende, pero creo que el rock es cero culturalmente relevante, y creo que gran parte del por qué es el esquema de negocio de una banda de rock. O sea, creo que si te pones a analizar. el 90% de los nuevos headliners son una o dos personas máximo, y creo que el concepto de la banda de rock donde, digamos, el vocalista no sé, hablamos de Metallica pero bueno, todas, el vocalista hace la letra y alguien más ayuda a hacer la música, llamémoslo el guitarrista, en algunos casos quizás es hasta el mismo vocalista quien hace la música, de repente se ve forzado de darle el 25% de su empresa a un mono que toca la batería o no sé, o alguien más. Creo que las futuras bandas de rock…

DB: Mejor contrato gente por canción. 

LG: O contrató a un baterista de estudio que es cabrón y viene por sueldo. Creo que gran parte de lo que hace complicada la dinámica de una banda de rock es que hay muchas personas involucradas y a veces tomar una decisión certera de “vamos por acá” entre cuatro, no es tan fácil como tomar una decisión de visión de uno y entonces se acaban peleando y las tres rolas y el hit, y ahora ya no pueden usar el nombre. 

DB: O sea va más por ahí que por el tema de la música como tal como movimiento. ¿Habrá otro momento en el que vuelva a ser igual?

LG: Seguramente habrá otro momento en donde regresará, 100%, todo es cíclico. Y al final mi diss no es en contra de la batería y la guitarra, los corridos tumbados tienen instrumentos, es la estructura de negocio de todo, y casualmente creo que hoy está pasando por un momento en donde ningún artista de rock está diciendo nada nuevo, por eso digo lo culturalmente irrelevante, pero de que puede regresar va a regresar. Cuándo, cómo y dónde, la vida nos enseñará.

DB: Libro, película, documental, serie , concierto o experiencia musical que haya marcado un antes y un después en tu forma de ver el mundo, no tienen que ser todas pero que sí haya hecho esa “leí esto y me voló la cabeza” o “vi esta película y cambió mi forma de decidir cosas o de ver el mundo”.

LG: Me encanta, y un poco regresando a mi grupo de amigos alternativos, y no todos, pero sí tuve mi momento como de… voy a olvidar la palabra… Literatura, Sarte… 

DB: ¿Filosofía?

LG: No es filosofía, es existencialismo. O sea sí tuve ese momento y la verdad es que lo disfruté muchísimo, el darme cuenta que nada de lo que hago va a importar y que ahí acaba, ese es el final de esa conversación y estamos aquí perdiendo el tiempo. Como que me hizo ver la vida de una manera mucho más, no sé si agnóstica, pero el entender que no hay nada más grande. De ahí digamos que viene gran parte de mi humor negro de ver la vida, de que no se trata de nada wey, estamos aquí jugando un rato. Sí marca un antes y un después en mi vida y sí lo creo. No me considero para nada una persona religiosa y nada, después de eso sí he aprendido muchas cosas en el camino. Hay muchas películas también muy cabronas que ejemplifican eso, todo lo de Tarantino, los hermanos Coen, The Big Lebowski marca un antes y un después definitivamente, es muy cabrón porque sí ejemplifica un poco el existencialismo llevado a la vida práctica. Es un wey que va en pijama con un white russian por todos lados ¿por qué no?

DB: ¿Cuál ha sido una lección memorable de tus padres o de tu mamá?

LG: Sí me enseñó mi mamá que la educación fue la inversión más grande de mi vida, el que haya escogido instituciones grandes sobre cualquier valor moral sí me da cierta confianza en que la estructura mental tiene un juego en el resto de la vida, y que si quieres hacer algo y te pones a trabajar puedes lograr lo que quieras y que no necesitas a nadie más. Al final el hecho de que mi mamá me crió sola, fue madre soltera, como que si me enseñó que las mujeres no necesitan a nadie más, en que hay mucha como resiliencia interna.

DB: De todo lo que has vivido tanto en lo personal como en lo laboral has tenido un montón de aprendizajes. Si tuvieras que quedarte con tres aprendizajes que quisieras tener siempre presentes ¿cuáles serían?

LG: Nunca dejes de aprender. Es raro hablando de aprendizajes, pero ya sea tomar cursos, preguntar cosas, la simple filosofía de ver cualquier fracaso como una inversión en experiencia y en aprendizaje, creo firmemente en eso. Siempre apuéstate a ti mismo. A veces no quisieras dejar dinero en la mesa, pero el siempre estar apostándote a ti mismo tarde o temprano va a dar frutos. Y nunca dejes que nadie te diga que no. O sea a lo largo de tu vida profesional o de cualquier tipo de cosa siempre va a haber gente que te diga que no. Sí creo que si nunca te la crees, si alguien te dice “no, no puedes hacer esto, nunca seas un cantante famoso nunca vas a lo que sea”, eso no es un no hasta que tú no te la crees, realmente es nunca te creas que alguien te diga que no. Creo que todo viene de adentro.