July 17, 2023

Sobre hacer lo nunca antes visto, saltar al vacío y el futuro de los contenidos | Roger Casas-Alatriste | 296

Roger Casas-Alatriste es un visionario que lleva desde 1999 trabajando en contenidos digitales.

Es el fundador de El Cañonazo Transmedia, empresa que se ha convertido en líder en el ámbito transmedia y entretenimiento de marca en España y que se especializa en tres áreas de negocio: formatos transmedia, estrategias de branded content y producción de contenidos digitales.

Mexicano basado en España, Roger se ha dedicado a los contenidos digitales desde 1999, trabajando en Columbia Tristar, SportsYA! y MobuzzTV.

En este episodio hablamos sobre:

-El futuro de los contenidos digitales

-Crecer con saltos al vacío

-El problema del metaverso

-Los contenidos transmedia

-Abrirse camino en un mercado nuevo

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Transcript

Diego Barrazas: Roger, bienvenido a DEMENTES. Gracias por tu tiempo. Ya nos conocemos desde hace un ratito, reciente, pero hace un ratito. Y de las cosas que más me dan curiosidad, que no te he preguntado todavía y por donde quiero partir, es cómo logra alguien romper con la barrera de entrada de un mercado donde ni siquiera eres el local, ni siquiera es un tema conocido. No es nada más el “ok, quiero vender leche y todo el mundo compra leche, nada más que soy una marca de fuera” a “soy una marca de fuera, una persona de fuera en una industria donde no estoy todavía dentro de esa industria, vengo de otro país, no tengo contactos y aparte quiero vender algo que no todo el mundo entiende qué es”. Te paso durante varias etapas de tu carrera. Quiero partir por ahí, de cómo se hace eso.

Roger Casas-Alatriste: Bueno, oye, bueno, primero muchísimas gracias. Un placer platicar contigo de estas buenas pláticas que ya hemos tenido y creo que va a haber buena conversación. Es un preguntón porque una cosa es mi experiencia o lo que he tenido yo, que eso es algo que es un proceso que empezó a lo mejor hace veinte años, veintidós años que fue cuando me vine a vivir a Madrid. Y que ahorita lo mejor en el contexto en que estamos sería muchísimo más fácil. Hoy tenemos LinkedIn, tenemos Instagram, tenemos Twitter, tenemos un montón de cosas que te pueden allanar, allanar en el sentido de que te pueden hacer más planito el camino.

DB: Tienes que hablar con palabras de persona que no lee tanto. Me escuché la entrevista que te hizo Ricardo López Cordero en El Telescopio y entendí la mitad, wey. Estaban hablando de autores y de términos y tal.

RCA: Es que Ricardo tiene esta cosa de que estudia mucho y de que se lo planea muy bien y habla muy bien.

DB: Todo sabe y estás igual también tú. Esas platicas de “oye, ¿esto qué?” “Ah, es que fíjate que no sé qué en la historia de tal” y sabes todo, pero bueno.

RCA: A ver, regresando, mi experiencia personal de cuando llegué yo aquí a España, fíjate que ayer lo estaba hablando precisamente con un amigo mexicano que lleva tres años aquí y que creo que en el contexto mexicano creo que tenemos esta idea, que yo creo que está muy bien, como muy arraigada de que nosotros podemos jugar en cualquier cancha y que es la verdad, que podemos jugar en cualquier cancha, pero que igual no nos vemos como desde fuera, como alguien que es un alienígena y que está llegando a un lugar donde no te conoce nadie. Entonces, yo por ejemplo, mi última chamba que tuve en México, fue en Columbia TriStar, en Sony Pictures. Y entonces yo me vine a estudiar aquí y dije “pues es muy fácil, ¿no? O sea, aquí hay un Sony Pictures igual que el que hay en México” y entonces yo llego y mando mi currículum y digo “es muy lógico que en una empresa que es igual, que es la misma, en dos lugares que tienen una oficina destacada, una empresa gringa-japonesa, que me reciban igual de bien que allá” y no es lo mismo, no es lo mismo porque te ven diferente, porque te dicen “oye, no es que tú tienes una experiencia que está muy bien, pero esa experiencia es en otro país, en otro mercado”, que tiene una lógica, o sea, tiene una cierta lógica, pero luego dices “oye, si me dan chance, yo puedo conectar aquí y aprenderme los tres o cuatro plugins que necesito para entender el negocio de aquí y funcionar exactamente igual o incluso mejor de lo que hacía allá porque les puedo dar otra visión, les puedo dar otro punto de vista”.

DB: Que hoy ha cambiado un poco eso, ¿no sientes? Como que se puso de moda tener directivos latinos, como para poder entender otros mercados donde antes no llegaban.

RCA: Yo creo que ha cambiado, o sea, España en general y Madrid en concreto, ha cambiado muchísimo en los últimos años. Y te diría que en los últimos cinco años ha cambiado montonal de apertura de mente y de ese tipo de cosas. Pero sigue habiendo muchas cosas que como que echan para atrás el entender o el poder encajar talento foráneo aquí, que es algo que yo intento hacer y que oye, yo entre más diverso sea el equipo, entre más mentes diferentes tengamos en el equipo, más rica será cualquier cosa que nosotros hagamos. Pero regresando entonces a eso, pues yo me puse a echar un montón de currículum por un montón de lugares y no es que ni siquiera me fuera mal en la entrevista, es que no había entrevista. Hacía unas cosas muy divertidas.

DB: Te filtraban desde el principio, y ponías ahí “soy mexicano” en el currículum

RCA: Claro, pues en el currículum decía “oye, estudiaste en la Ibero y luego trabajaste en una startup mexicana y luego en Columbia México”, ¿no? Y yo era muy echado para adelante, como dicen aquí, ¿no? Y yo pues decía “oye, a ver, ok, en la corporación Columbia no jala, pues vamos a ver en las revistas”. Un trabajo que me traje como traslación fue que cuando yo estaba en Colombia y estaba en la parte de marketing y relaciones públicas de las películas, mi contacto era con las revistas de cine, con los medios de cine, con los columnistas de cine. Entonces dije “ah, pues la voy a voltear y con las personas a las que yo les estoy mandando promociones de las películas, voy a decirles ‘oye, me voy a Europa, ¿qué les parece si soy el corresponsal?’” Entonces tenía tres o cuatro... El caso es que yo llegaba aquí, abríaEl País Semanal, esa es una muy buena, abría El País semanal y decía, pues igual que en Cinexcess veía que el director era Carlos Pedrosa y le llamaba y le pedía chamba, pues aquí llegaba y me acuerdo que el director, Juan Luis Cebrián, ¿no? Entonces yo agarraba el teléfono y decía “¿puede comunicarme con el señor Cebrián?” Yo no sabía que era un súper mega ejecutivo del director de Prisa, ¿no? Y me decían “¿de parte de quién? “Habla Roger Casas”, “¿usted quién?” “Pues yo soy un periodista mexicano y quiero escribir para la revista”. Y como que a los cinco minutos me decían “bueno, si quiere puede mandarnos su currículum o algo así, mande textos”. Yo no tenía obviamente la noción de que quería hablar con un señor que no le tomaba la llamada.

DB: Que nadie le habla, que nadie puede hablar con él.

RCA: También igual eso no debía pasar, ni aunque fuera yo alguien más importante. Y el switch vino, o sea, yo en un momento dije, y de hecho lo escribí porque yo dije “no voy a dejar de hacer cosas si alguien no me da chamba”. Entonces hacía de todo, ¿no? Y en ese momento me puse a escribir, tenía un proyecto que era una especie como de novela multimedia autobiográfica, ¿no? O sea, yo me empecé a sentir como un https://es.wikipedia.org/wiki/Henry_Miller  en Madrid porque me vine a estudiar, cuando se me termina mi máster, se me terminan mis ahorros y se me termina mi permiso de residencia, entonces paso de ser un estudiante latinoamericano con ahorros, pasó a ser un inmigrante irregular, sin lana, ¿no? Entonces dije “aquí hay que hacer de todo, ¿no? Entonces me puse a escribir, me puse a...

DB: ¿No te regresaste?

RCA: No, no.

DB: O sea, ¿qué dijiste? ¿“Voy a estar en la irregularidad un tiempo” o te pusiste un límite de tiempo?

RCA: A ver, yo llego, me acuerdo perfecto que era el verano de 2003, que era justo cuando se terminó, llevaba dos años aquí, y dije “no, espérate, o sea, yo no quiero que se me acabe Madrid. O sea, la elección de venir a Madrid a estudiar era sobre todo una elección de experiencia, de cambiar un poco la vida que tenían en la Ciudad de México. Y a los dos años dije “es muy poquito tiempo, no acabo ni de empezar”, ¿no? Entonces dije “me quiero quedar”. Y ese “me quiero quedar” implica que tomo esa decisión o cuando me doy cuenta que mi permiso de residencia está a punto de caducar digo “en la torre ¿qué hago? Pues vamos a talentear, a ver qué se puede, a buscarnos la vida”. Y fue complicado.

DB: ¿Tenías pareja ahí?

RCA: No, no, no, o sea, era... Era la vida bohemia.

DB: ¿Cuántos años tenías, más o menos?

RCA: Tenía 27, 28 años.

DB: O sea, no estabas tan chavito, ya tenías experiencia, ya tenías un buen rato, ya habías trabajado en varias partes, en la startup esta de...

RCA: Ah, no, yo en México, en México era un yuppie. O sea, de hecho, de lo que me quería salir de México era de que yo… Mi día a día es que yo era gerente de marketing primero de una startup de la primera burbuja, de una puntocom, SportsYa!, que fue uno de estos pepinazos que levantaron dinero de Estados Unidos y empezaron a abrir oficinas en Sao Paulo, y en Miami, en Madrid, en Buenos Aires. Y como se infló, implosionó y a mí me tocó vivir todo eso, ¿no? Y luego me fui a Columbia, que era el negocio más...

DB: Más formado.

RCA: Sí, más sólido, era una empresa de ladrillos, ¿no? Como dicen, no era una cosa digital, aunque estaba en contenidos digitales porque yo llevaba la parte de los DVDs. Pero pues mi vida era trajeado en mi Cherokee a mi oficina de Santa Fe. Y claro, entonces eso, por una parte, pues tenía una parte muy divertida y muy... Pero luego era una parte como decía “oye, me estoy yendo en ese camino que ya sé cómo va a ser”. O sea, yo podía visualizar exactamente cómo iba a ser mi vida en los próximos 15 años, ¿no?

DB: Tomo una pausa ahí, porque quiero regresar a varias de las cosas, pero ahorita mientras mencionas eso, estoy imaginando la película que está avanzando, ¿no? Vas como este cuate que todos los días va al mismo trabajo y tal, donde subías y empiezas a ser gris y lo que tú quieras. Y me llama la atención cómo eso contrasta mucho con lo que tú me has contado que te apasiona, que son todas esas historias de que fulanito iba a escribir a tal café antes de que fuera no sé quién, ¿no? O como estas biografías o autobiografías de personajes históricos y tú estabas yéndote completamente al otro lado... O sea, acabas en el lado incorrecto de ese tipo de historias, ¿no?

RCA: Exacto.

DB: ¿Desde ese entonces te llamaban la atención ese tipo de personajes y personalidades o no era lo que tenías en el radar?

RCA: Igual y sí, pero no era consciente o no era tan consciente de eso. O sea, esta cosa que tengo, que es una cosa que sí, ya ahora tengo perfectamente clasificada y tengo formatos y todo eso al respecto, pero sí, lo que yo tenía era como una especie de ruta de éxito perfecta y yo necesitaba meter un volantazo, ¿no?

DB: ¿Por la aventura? ¿Por tener una vida interesante? ¿Por suicida?

RCA: No, a ver, un ejemplo muy concreto, ¿no? Nosotros, la labor que hacíamos más o menos era, estábamos en las películas, estábamos en ese negocio y, por ejemplo, íbamos a estrenar Jerry Maguire, ¿no? Entonces nos llegaban los artes de Estados Unidos, nosotros lo que teníamos que hacer era traducir eso al español, mandárselo a Los Ángeles, que lo firmaraTom Cruise, que lo autorizaba y entonces ya podíamos producir los DVDs de la película aquí, lo cual era muy poquito creativo, ¿no? Hay un momento que es crucial y que lo cuento mucho, y se lo conté a don Ricardo Cordero en El Telescopio que es...

DB: Que Ceci Garro te dice que vas a ver la premiere de la película deAlmost Famous , ¿o cuál?

RCA: Sí, la de Almost Famous, pero ni siquiera la premiere. Lo que me pasó es que estaba yo en la oficina con mi trajecito y llega mi compañera, Cecilia Garro, y me dice, oye...

DB: Qué nombre tan chistoso tiene, porque es Ceci Garro.

RCA: Sí, sí, sí, sí. Total, total, total. Y llega y me toca el hombro y me dice “oye, van a proyectar ahorita...” Teníamos un cine en la oficina, ahí en Santa Fe, o sea, todo magnífico, “van a pasar la película de los rockeros, que te gustó el tráiler”. Y me pasa a Almost Famous y yo llorando ahí. Decía “¿es profesional llorar mientras estás en tus horas de trabajo?” Y claro, es una película que va de música, de rock, va de periodismo, de escribir, de contar historias y va de viajes, ¿no? Y en un momento dado, la mamá de William Miller, del personaje, ¿no? Frances McDormand, le dice al chavito “viaja, go to Europe, see the world”, y yo digo “sí, bueno, tengo que irme de aquí”.

DB: Lo viste como un señal.

RCA: Sí, sí, sí, fue literal. O sea, de hecho, yo lo que... En ese momento había mucho material para revisar. O sea, una cosa era ver la película en la sala y otra cosa es que teníamos, en este caso, un VHS, un cassette, con un screener de la película, que la película no estaba ni terminada, o sea, tenía booms que se metían, tenía todavía errores de edición, no sé qué, y me lo llevé a mi casa, lo extraje, lo tomé prestado. Lo que hice los siguientes dos meses fue que cada vez... O sea, primero la vi, la volví a ver otra vez yo solo, pero cada vez que llegaba alguien a mi casa, decía, no quieres ver una película? Y entonces la vi 15 veces, ¿no? Con todos mis amigos, llegaban mis hermanos, llegaban los amigos de mis hermanos y así.

DB: ¿Por qué? ¿Qué necesidad tenías?

RCA: Tenía como una especie como de... Yo ahora lo veo, de primeras me gustaba mucho la historia, pero tenía como una especie como de momento de reafirmación, de “tienes que hacer algo por ese estilo”, ¿no? Y entonces me puse a aplicar a universidades. Tenía cuatro opciones: Londres, Barcelona, Warwick y Madrid, y acabé decidiendo Madrid porque era el programa más largo. O sea, porque yo podía estar dos años fuera. No fue una decisión de “no, porque este programa tiene unas materias que me interesan más”. Era en cuál me iba a poder ir más tiempo y quiero vivir en un lugar que ya conozca, y había estado en Madrid un par de veces antes de mochilero y sabía que me gustaba la ciudad, y sabía que entonces podía... O sea, me podía costear la vida con ahorros dos años y vivir una experiencia, ¿no?

DB: Pero antes de eso, ¿cuánto tiempo pasó entre que viste la película a que decidiste ya tomar acción?

RCA: Ah, nada, semanas. O sea, fue muy rápido. O sea, fue... De hecho, creo que la decisión la tomé mientras estaba viendo la película, y todo lo demás fueron como autoafirmaciones de que estoy tomando la decisión correcta, lo tenía clarísimo.

DB: ¿Y cuál fue la conversación con Sony Pictures? ¿Renunciaste?

RCA: Sí, en un momento dije “oye, tengo que hacer...” Porque además tenía que terminar la carrera. Otra de las cosas que yo había hecho... Esto del TDAH está muy divertido, ¿no? Porque entonces vamos haciendo el zapping, entonces yo, en mi zapping de vida, en un momento dado, en la universidad, cuando entré a trabajar en esta puntocom, en SportsYa!, pues me quedaban cuatro o cinco materias. Y claro, a mí me empezó a ir bien, empiezo a ganar dinero y empieza a ser muchísimo más interesante lo que yo vivía en la empresa que en la universidad. Entonces dije “ah, ya luego termino”. Muy TDAH de mi parte, ¿no? Y entonces cuando digo “tengo que aplicar estas universidades”, necesito titularme, entonces dije “pues le tengo que meter gas”, y me pongo a hacer una tesina y me pongo a terminar la materia.

DB: Ah, es la parte más gacha, hacer la mentada tesis.

RCA: Hice una cosa práctica, que también es una cosa que ahora que lo pienso es como también muy recurrente en mi historia, hice una tesis sobre mi trabajo con Ceci Garro. Hicimos una tesis sobre los DVDs, que era el DVD como un producto global regionalizado, porque eran lanzamientos globales, pero con… ¿Te acuerdas que tenían las regiones 1, 2, 3, 4, no sé qué? Entonces, ¿cómo se lanzaba a nivel global un producto digital, o un producto de entretenimiento, pero que tenía que adaptarlo a los diferentes mercados? Entonces fue práctico, y literalmente, o sea, nos titulamos, y al día siguiente me fui al aeropuerto, y no salió el avión, porque el Popocatépetl hizo una de estas erupciones de ceniza, entonces dijeron “no puede salir el avión”, y al día siguiente ya finalmente salí, me vine para acá.

DB: ¿Crees en señales y cosas de esas?

RCA: Absolutamente.

DB: ¿Eso que el avión no saliera no te hizo ruido? O sea, que estuvieras en el aeropuerto y dijeras “puta madre, no está saliendo, no puedo hacer nada”.

RCA: Para nada, para nada. No, no, no, o sea, sí fue un bajón, la verdad, pero estuvo muy bien, porque estaba crudísimo, o sea, el día anterior había sido mi titulación, y fue una fiesta muy larga, y estaba yo destrozado, y entonces creo que fue hasta muy bien, y dijeron “no, mira, cúrate, descansa, y al día siguiente ya vuelas”.

DB: Ok entonces estamos ahora sí, estamos en Madrid.

RCA: Entonces regresamos a Madrid, y estaba yo mandando currículos, mandando currículos, y un día...

DB: Perdón, pero creo que es importante, ¿a quién mandabas currículums y con qué perfil, con qué intención? Porque luego a veces mi impresión es, y me dices si opinas que estoy diciendo una pendejada, que a veces la gente mandamos currículum a donde sea, pero terminamos en un trabajo que a lo mejor no nos gusta, contra irnos sobre algo en particular, en tu caso…

RCA: No, yo en ese momento lo que necesitaba era chamba, o sea, tampoco estaba yo en plan de cuando estás en una chamba buena, o en una chamba que más o menos te gusta, y quieres una mejor, pues a lo mejor te puedes... O sea, en este era supervivencia. Y la supervivencia también ha sido una cosa como que ha marcado también todo esto, ¿no? Entonces, a cualquier lugar. Y yo lo que en un momento dado pensé y lo escribí en esta... Una de las cosas que hacía o de las que me puse a hacer fue escribir esta como... Bueno, una novela multiplataforma, ¿no? Porque en ese momento estaban ya empezando a surgir determinadas plataformas, medios redes sociales. Y entonces la idea es que esta novela se escribía o sucedía en la vida digital de un personaje que era bastante autográfico, y en un momento dije “para que alguien me dé chamba, va a tener no puede ser español, tiene que ser un extranjero que no vea y diga ‘ah, este es un mexicano’, sino que vea y diga ‘ah, pues mira, este tipo sabe hacer esto, esto y esto, y tiene tales potencialidades’”. Y ahí es donde cuaja. Y literalmente, un día voy a comer a casa de un amigo, que organizó una comida con todos sus compañeros de un máster que estaba haciendo, ¿no? Y me dijo “Roger, vente, porque va a venir un italiano que va a preparar un tiramisú.” Y yo estaba escribiendo, yo estaba documentándome para escribir un guión, un tratamiento de un guión de una película que se llamaría Tiramisú, que hablaba sobre un obseso, un tipo obsesionado por encontrar el tiramisú perfecto. Entonces yo me llevé una cámara y documenté como...

DB: ¿Es en serio que sí estabas trabajando en eso?

RCA: Sí, o sea, esa era una de las miles de puertas que tenía abiertas, pero sí existía eso, no era como “déjame invento el proyecto ahorita para con este cuate cotorrarle”. Yo estaba escribiendo ese tratamiento y Chief, saludos Chief, me dice “vente a mi casa, porque va a venir este italiano y va a hacer un tiramisú”. Entonces yo voy con una cámara y me pongo a hacer el tiramisú, me pongo a documentar el tiramisú. Y entonces, de toda esta comida, que todos eran compañeros de clase, había tres personas que no eran compañeros de clase. Uno, el anfitrión, mi amigo José Manuel, que me invitó, el segundo era yo y el tercero es un cuate que, además, yo cámara en mano, abro, porque ya había entrado en la comida, agarré la cámara y me puse a entrevistar gente. O sea, era una cosa así como que no podía contener. Y abro la puerta y veo a este hombre que era, o sea, de facción, o sea, hindú, de tipología, pero era suizo, con educación californiana. Y pues como éramos los tres outsiders de la comida, nos pusimos a platicar y me dice “oye, pues fíjate que me interesa mucho eso de que estés tú con el tema audiovisual porque yo quiero lanzar un canal de televisión para teléfonos celulares”. Que ahorita lo dices y dices “ah, claro, pero entonces el celular que yo tenía era de... Tenía una pantalla de ese tamaño, gris...

DB: ¿Qué año era este?

RCA: Estamos 2004, 2003.

DB: ¿Ya había salido BlackBerry ?

RCA: BlackBerry era lo más moderno del mundo, pero no había pantallas táctiles. O sea, tener un teléfono con video era una cosa que todavía no... Lo más moderno que podías hacer en tu teléfono era jugar al Snake, ¿no? Entonces yo dije “ah, o sea, video en teléfonos móviles” y le di una tarjeta, ¿no? Y al cabo de un par de meses me llama, me dice “oye, ¿te acuerdas de mí? Quiero hablar contigo, porque voy a lanzar esto y necesito algo”. O sea, él se sabía todo del mundo de la telefonía, o sea, él venía del mundo de los celulares, venía del mundo de la telecomunicación. Me dice “necesito alguien que me resuelva la parte audiovisual”. Y ahí, bueno…

DB: Dijiste “vas”.

RCA: Y empezamos, sí, lanzamos ese que fue el primer canal, fue el primer canal de video para celulares en el mundo. O sea, no existía eso.

DB: ¿Qué era el producto? ¿Cómo lo veía la gente?

RCA: A ver, el producto primero a lo que derivó fue hacer un noticiero diario sobre tecnología y cultura y cibercultura, o sea, como un informativo, un noticiero nerd o geek, ¿no? Lo hacíamos en Madrid, lo hacíamos en inglés, en francés y en español. Todos los días. Diario. Si lo quieren buscar en Google, busquen Mobuzz, que es M-O-B-U-Z-Z, The Mobile Buzz. Y hay todavía rastro de ello, en YouTube hay videos. Y entonces, originalmente, la idea es que estas píldoras tú te las bajaras en el teléfono, porque no había...

DB: ¿Pero dónde está?¿En una página y llegaba y los descargaba?

RCA: A ver, el primer modelo del negocio era nosotros hablar con los operadores, hablar con Movistar y con Orange y con los que había,Vodafone o lo que sea, y decirles “oye, mete esto en tu oferta de contenidos”, que, por ejemplo, había los goles de la jornada, entonces pagabas un euro y te bajabas un gol. Nadie lo hacía. Entonces, este cuate, que era muy visionario para el tema del business, muy malo gestionando el business, pero con mucha visión, un día, me acuerdo que le llega a decir a un jefe, director de operaciones de France Telecom, le dice… Él decía “es que nosotros tenemos que cobrar por cada descarga, tenemos que monetizar cada descarga”, y él lo que quería era generar audiencia y luego ver qué pasaba. Y le dice “¿y si las descargas te las pagamos nosotros y tú se las das gratis a la gente?” y el otro se queda así como... Le explotó la cabeza y nada. Eso era muy complicado porque nadie pagaba por eso. Nadie iba a pagar por eso. Entonces, lo interesante de esto es que el propio modelo nos empezó a pedir buscar otras pantallas, entonces, sale el PSP y necesita video. O sea, era un device para jugar, pero podías ver películas, podía ver cosas y este era un contenido perfecto para eso. Sale el iPod con video, el primer iPod con video, que también tenía una pantallita así, pero tenía... Salimos en el... Tengo la foto del keynote de Steve Jobs cuando lo lanza. Había ocho proveedores de contenido específico para eso, uno de esos, nosotros.

DB: O sea, era una empresa que iba muy, muy por delante de... ¿Cuánta gente había en esa empresa?

RCA: No sé, en un principio éramos cinco.

DB: O sea, ¿te tocó hacer de todo o solamente estuviste enfocado en hacer la producción?

RCA: Es que hice... O sea, esa fue una super escuela. Estuve cuatro años y fui editor, productor, vendedor. Me puse enfrente de la cámara. Pero sobre todo, y esto ya va... Era una empresa que hacía cosas muy interesantes en la que yo hice de muchísimo, pero de muchísimo. Pero las dos mejores cosas creo que me pasaron en esa empresa es que, primero, conocí los blogs muy rápido, o sea, empecé a bloggear muy temprano, y lo segundo es que el CEO tenía dos cosas. Bueno, tenía varias cosas. Uno, no hablaba muy bien español. Segundo, era bastante tímido. Y tercero, en cierta forma como que despreciaba el entorno madrileño. O sea, él quería triunfar en California o en Londres o en... Entonces era “oye, los vamos a invitar a tal presentación de no sé qué” y me decía “ve tú, Roger”, y yo feliz. “Oye, vamos a escribir un libro de Web 2.0 y queremos que alguien escriba el capítulo de video”, “no, no, no, escribelo tú, Roger”. Y entonces, ¿qué pasó? Que me forjé una reputación. O sea, era yo el vocero de esto y entonces yo daba la cara, Entonces relacionabas video e Internet y ahí estaba yo. O sea, tenía que estar.

DB: ¿Nunca pensaste en “no me estás pagando para esto”?

RCA: No, para nada, para nada.

DB: ¿Por qué? Porque hoy mucha gente es como... A ver, a mí me hace todo el sentido del mundo, yo pienso similar a ti, pero sé que hay gente que es como “me están mandando cosas fuera de horario y no me están pagando por hacer eso” o “me están pidiendo tareas que no son las que me corresponden a mí, para lo que me contrataron” ¿Tú eras consciente de que estabas haciendo cosas por las que no te pagaban pero que te beneficiaban? O simplemente...

RCA: Ah, no, yo decía... Primero, era una... O sea, yo lo decía... Creo que teníamos por una parte esa cultura muy startupera de aquí tenemos que rifarnos para todo. Eso creo yo que lo teníamos muy claro. Y yo, sobre todo, yo decía, yo soy de equipo, entonces, oye, si mi equipo necesita ahora que baje a defender, pues bajo a defender y si necesita que suba a rematar el córner, subo y remato el córner. Eso, sin duda. Pero luego yo también era bastante... Tenía una cierta conciencia de que eso me venía muy bien, que me beneficiaba, pero, sobre todo, esa conciencia la adquirí porque en un momento dado, después de mucho, renuncié un día y estuve tres meses fuera de director de comunicación de una ONG y me repescó. Y en esos tres meses yo sí cobré conciencia de la importancia de lo que estaba pasando en ese lugar. O sea, que era un lugar súper visible donde mucha gente estaba al pendiente de ¿qué está pasando ahí y qué es lo siguiente que van a hacer? Y que valía la pena. O sea, yo, al contrario, creo que a términos de gestión, de las cosas que igual decía yo, que es raro que lo maneje así, es que un día se dio cuenta que yo tenía mi blog personal y blogueaba para el blog de la empresa. Y en un momento dado, pues yo también, dentro de mi día a día, que trabajaba diez horas ahí, pues yo mis posts los escribía y a lo mejor los remataba y los terminaba en la oficina. Y un día ve que escribo un post y lo publico, y la publicación era las 12.45, y me dice, “¿estás blogueando desde el trabajo?” Y yo... Y eso... Old school, así , pero es parte de mi cibervida, de lo que estoy haciendo aquí, ¿no? Y eso me costó... O sea, sí hay un momento en que como que me costó disociar mi trabajo de escribir cosas y el tiempo oficina. Sí fue como un golpe medio hardcore.

DB: ¿Pero te cagaste con él o qué sentiste?

RCA: No, como que dije, oye, pues... O sea, por una parte dije “uf, sí es cierto, o sea, igual estoy dedicándole tiempo aquí a cosas que no son parte de la chamba” y… No sé, o sea, como que fue una cosa que no supe gestionar bien.

DB: ¿Sientes que es medio dueñidad del lugar y...?

RCA: No, no, no, al contrario. O sea, como que me confundió, me confundió.

DB: ¿Pero en qué sentido? ¿Qué sentías antes y cómo te sientes ahora?

DB: No, o sea, que a mí durante mucho tiempo me costó decir “escribir o hacer cosas que tienen que ver con expresión más personal durante las horas de trabajo igual no combinan” Y creo que es al contrario. O sea, creo que eso es parte de... Como que se lleva a mi duda, ¿no? Efectivamente, entonces creo que eso es súper necesario.

DB: ¿Tú crees que es parte de...?

RCA: Absolutamente.

DB: Por ejemplo, en ese sentido, antes de que avances, tú tienes un equipo de trabajo. Si ellos están haciendo este tipo de cosas en la oficina, ¿cómo los administras?

RCA: Bien. O sea, yo digo que es mucho más interesante o es mucho más importante que las personas de mi equipo sean muy activas y que tengan una vida digital, no solamente por el hecho del show-off, sino sobre todo por el... Hay una parte que para mí que es súper importante, que es el entender cómo están funcionando las herramientas, utilizándolas, ¿no? O cómo funcionan los contenidos, cómo gestionar la viralidad, cómo saber cuál es la mejor hora para publicar. Eso, si solamente lo ciñes o lo cierras a las cosas que publicamos por trabajo, pues es muy poquito tu campo. En cambio, si tú eres una persona creativa, desenvuelta y dices, oye, o sea, hay miles... O sea, para mí, veo a la gente que hoy está saliendo o que está en la universidad y digo “qué envidia”, porque en un smartphone tienes un estudio, o sea, tienes todos los equipos. O sea, yo en la Ibero iba, me acuerdo que para tener tú una cámara para grabar un corto, pues la tenías que apartar y te la dejaban una tarde y…

DB: Era un pedo, todas las universidades que decían así “ah, tenemos un área audiovisual”, pues era como un mito, porque la mayoría de los estudiantes no podían. O sea, que están en cierta carrera en particular, por lo menos allá en Monterrey, y luego aparte era “la quiero reservar” y decían “no, no se puede, porque no sé qué”. Y era como “chinga tu madre, ¿para qué dices que tienes eso si no lo prestas a nadie?”

RCA: Entonces, lo mismo con la Isla de Edición. Y luego ya a lo mejor terminabas y tenías un corto. ¿Y qué hacías con él? Se lo enseñabas a tus amigos en la tele. ¿No? En la tele de tu casa. En cambio, hoy agarras y puedes hacer lo que tú quieras con un aparatito que traes guardado en el bolsillo y puedes hacer destrozos. Y a mí eso me da muchísima envidia.

DB: Y aparte tienes más tiempo en ese entonces, estás cada vez más tranquilo, no tienes tantas responsabilidades.

RCA: Sí, es otro mundo. O sea, ha cambiado, pero...

DB: Entonces, ¿tú invitas a que tu equipo tenga estos otros proyectos o incluso lo evalúas cuando alguien llega a pedir trabajo? O sea, ¿en qué te fijas? Y tengo que regresar a lo otro.

RCA: Sí, a ver, son muchísimas cosas, ¿no? Y cada persona es diferente. Pero a mí, el que... O sea, que las personas tengan una vida digital activa me parece que es súper importante para trabajar en una empresa como El Cañonazo , sin duda, sin duda. 

DB: Entonces, vamos a regresarnos a dónde íbamos. La pregunta original era sobre cómo haces que te abran la puerta, cómo te vuelves presente y que te estén pelando, y hay una parte donde me decías “yo me tengo que dar mi trabajo”, por un lado habías dicho eso, “si yo quiero que me contraten, yo tengo que empezar a trabajar y tal”, pero también me juntaste la parte de Mobuzz. Dijiste “tuve un break de tres meses y luego volví a entrar”. íbamos ahí, pero lo que quiero que me contestes, no sé por dónde quieres retomarlo, pero quiero saber cómo es esto, cómo...

RCA: La respuesta corta es generando contenidos. O sea, yo lo que me di cuenta es que la forma en la que yo me generé una reputación y la forma en la que la gente sabía lo que yo hacía era blogueando o videoblogueando o eventualmente teniendo un Twitter activo o teniendo un Facebook activo en su momento. O sea, para mí eso es fundamental. Y de hecho, en eso se basa. O sea, en ese mínimo, pequeñísimo o básico aprendizaje se basa cómo yo de que no me conociera nadie y de que no me dieran ni la oportunidad de hacer una entrevista de trabajo a que fuera al revés. “Oye, necesitamos hacer un video para subirlo a YouTube”, “habla con Roger”. Entonces, si eso lo transportamos al modelo de El Cañonazo es exactamente lo mismo, porque lo que nosotros le vendemos a las marcas, el branded content, lo que nosotros le contamos a las marcas es, en lugar de tú mandar currículums, en lugar de hacer anuncios, que nadie quiere ver anuncios, es oye, tú haz algo, cuenta una historia, genera contenidos que hagan que tú sobresalgas y que llames la atención de la gente y entonces la gente diga “qué interesante es esto que está contando la marca que tú quieras”,  entonces, es exactamente lo mismo.

DB: ¿Cuándo fue o cuándo sientes que te cayó el 20 de eso? ¿Cuándo fue el primer momento que te buscaron y te dijeron “te estoy buscando específicamente porque vi esto”?

RCA: Apenas salí de... O sea, he dicho yo... Bueno, la segunda vez que renuncio a Mobuzz, que estaba yo muy... Ahí, fíjate, cuando me preguntaste lo de que si no sentía yo que no me estaban pagando por eso, hubo un día que yo estaba de regreso, pero regreso y ya era otra empresa, ¿no? Y yo regreso un poquito como el hijo pródigo, había más gente y esa gente como que... Cuando ven que regresa este repescado y que es de los originales y no sé qué, yo ya llego a otro lugar. Y también, yo creo que el jefe también se ha dado cuenta que yo también ya tenía en el sector una cierta reputación, entonces ya cuando nos decían “oye, te invitamos a que participes en tal programa”, me decían “no, no, primero me lo consultas a mí, veo si yo quiero ir y luego ya a ver si te doy permiso”, ¿no? Y yo perfecto. Y un día que sí dije “estoy jorobadísimo” es que éramos ocho personas que estábamos ahí en el área de trabajo y empieza a sonar el teléfono y estaba con un guión, con un guión y mi TDHA, ¿no? Y nadie se levantaba y yo estaba tratando de concentrarme con el guión y la única persona que se paró a contestar el teléfono fui yo y entonces ahí sí dije… O sea, una cosa es que no me den chance de bloguear, una cosa es que yo sea el hijo, pero, o sea, ¿en serio? Y a mí no me cuesta nada contestar un teléfono, pero en ese momento ahí sí fue una señal de “vámonos de aquí”, ¿no? Entonces renuncié y por un tema de cómo estaba… En esta historia, volví a tener un permiso de trabajo, etcétera, etcétera. Mi permiso de trabajo no me permitía ser autónomo, o sea, ser freelance, por lo tanto, montar una empresa, entonces tenía que hacer un business plan, tenía que hacer un business plan para que me pudieran hacer ese trámite. Y luego tenía que hacer otro business plan porque en el paro tienes dos opciones, una cobrar un paro mes con mes y la otra tienes una posibilidad de capitalizar el paro y decir que si tu prestación de desempleo, eso es una cosa muy bonita que sucede en España, que es que cuando te quedas en trabajo, tú recibes una prestación de parte del Estado, o sea, si tú te quedas en chamba, dependiendo de lo que hayas trabajado, de las horas, de la vida laboral que tengas, tienes una prestación que es un X porcentaje de lo que tú ganabas durante unos meses, que pueden ser hasta como dos años o tres años, no sé exactamente, y puedes ganar, puedes recibir dinero para más o menos mantenerte en lo que vuelves a conseguir otra chamba. Entonces, tú puedes elegir de recibirlo mes con mes o puedes decir “oye, quiero montar una empresa, entonces, esos 10 mil o 20 mil euros que me van a pagar en los próximos 10 meses, quiero que me los den ahorita porque voy a comprar una computadora, voy a rentar un espacio”. Eso está bastante bien, cosas buenas que tiene este país. Entonces, para poder hacer ese trámite...

DB: ¿Cómo te enteraste de eso? Porque también pasa eso. A veces hay oportunidades que no se entera que existen.

RCA: Ah, no, esto está completamente arraigado en la cultura española. Creo que hay dentro del mundo cultural...

DB: O sea, es como entre gente en una empresa que habla del aguinaldo, que todo mundo sabe que existe eso.

RCA: Efectivamente, sí, es una cosa que se da por sentada. Y creo que entre eso y la sanidad pública son de esas cosas que a nivel social en España creo que están muy bien y que son como un orgullo... O sea, son de esas cosas en las que la gente está de acuerdo.

DB: Sí, pero si subsistiera... A ver, comento mi forma de verlo y ahorita regresamos. Si yo sé que voy a dedicarle a lo mejor cinco años y me gradué y voy a trabajar cinco años, puedes hacer tú también una especie de seguro, de decir “que pasen cinco años y gane cierta cantidad de tal o puedo emprender, puedo empezar un proyecto porque me pueden financiar una cantidad por adelantado y empezar algo”.

RCA: Sí, pero eso no está arraigado culturalmente. O sea, la gente dice “que me despidan y sé que tengo yo un tiempito para...” O sea, que también es un detox, lo que sea, y que no te desbarrancas financieramente al mes siguiente. Pero no creas que mucha gente piensa en eso de montar una empresa. Pero entonces, para estas dos cosas, para lo de mi permiso de trabajo y para lo del paro, yo tenía que hacer en ambos casos dos business plans y dos business plans diferentes, o sea, con formatos distintos. Entonces, y me pongo a escribir, tacatán, tacatán, tacatán, tacatán, y al mismo tiempo...

DB: ¿Pero por qué dos si es para visa de trabajo y para visa que te traigan...?

RCA: No, para cambiar mi visa... Y esto es el business plan.

DB: ¿Pero luego el otro no supone que es para lo mismo?

RCA: La finalidad era la misma, pero no es que haya sido una misma plantilla para las dos cosas. O sea, tenía que escribir uno y luego escribir el otro. Había muchas cosas obviamente que coincidían. Pero para mí, yo creo que lo bueno de escribir un business plan es que en cierta forma lo que te está pidiendo ese documento es cuestionarte a ti mismo tu sueño güajiro, ¿no? Y al mismo tiempo que lo estaba escribiendo, ya estaba... O sea, cuando comunico que ya no estoy trabajando en esta empresa, inmediatamente empiezan a llegar solicitudes de “oye, vente un día a que hablamos porque yo necesito hacer esto”. Y entonces yo lo que estaba haciendo era que estaba redactando dos business plans y al mismo tiempo poniéndolos a prueba.

DB: O sea “oye, ¿qué necesito?”

RCA: Claro, porque yo en ese momento estaba en mi departamento, trabajaba allí y esa era mi oficina. Y me acuerdo de poner un tuit muy divertido que era “bueno, pues me voy a comer con mi productor, con mi director, con mi guionista y con mi editor y con mi vendedor. Voy a comer solo”. Y entonces lo que estaba haciendo era poniendo a prueba, primero, que había una demanda, o sea, que de lo que yo había aprendido a hacer y lo que estaba yo aterrizando en ese business plan, había una demanda y que iba a haber negocio. Y entonces fue muy bien porque ese fue un plazo que fueron a lo mejor unos ocho o nueve meses que fue cuando ya dije “oye, voy a montar la empresa, quiero que esté configurada de esta forma, quiero que tenga este modelo”. Y claro, la empresa ya nace ya empezando ya con clientes.

DB: A ver, tengo varias dudas sobre esto, pero una es, ¿cómo comunicas específicamente que ya ha salido? ¿Cómo lo haces? ¿Qué se hace?

RCA: Pues es que en ese entonces ya había redes sociales. Fíjate, estamos hablando a lo mejor del 2008, entonces, quiere decir que Twitter ya estaba bastante implantado, aunque no era el Twitter que conocemos hoy. No había futbolistas, no había políticos, no había cantantes, era gente del sector de internet fundamental.

DB: Sí, que se volvían famosos a veces por Twitter, ¿no?

RCA: Sí, a lo mejor, había los microfamosos, pero los microfamosos eran, no sé, los de Eduardo Arcos y Enrique Dans, y eso eran las celebridades de internet, los que ya eran famosos y se hacían de la red social, ¿no?

DB: Y si te fijas, pasa seguido. Los youtubers, o sea, los youtuberos originales no eran famosos, eran gente normal, empezó a crecer cuando no era popular usar YouTube y se posicionan, ¿no? En Twitter parecido, gente que no era popular, que no tenía tal, le empezaron a dar y tal. Ya después llegan los famosos y lo contaminan. O con los podcast. El podcast es lo mismo, ¿no? Estás en posición y tal, entonces creo que también hay un poco ahí de tener esa visión de empezar antes de que empiecen los demás.

RCA: Total, total.

DB: Pero pues luego llega Sergio Ramos y dice...Y también arrastra y trae a muchísima más gente a utilizar la red social, ¿no? Pero bueno, entonces sí. ¿Cómo comunicas?

RCA: Pues no me acuerdo exactamente si... Primero, comunicarlo socialmente de “oye, ya no estoy, ya no estoy aquí, ¿qué onda?” Y seguramente lo habré contado en algún momento en algún rebajo.

DB: Sí, te lo pregunto porque también uno... A ver, es un tiempo relativamente frágil que dices, ¿cómo comunico que estoy abierto para tus oportunidades y no decir “renuncié y soy problemático”? ¿Cómo manejar la narrativa para que te juegue a favor? Independientemente de cuál sea.

RCA: “Soy CEO de mi vida”, sí, sí, sí. Tu tarjeta de presentación que dice director. “¿Cuánta gente tiene tu empresa?” “Yo nada más”. La verdad es que no me acuerdo cómo lo hice, pero me las habré arreglado seguramente para hacer algo que fuera bien comunicado de forma discreta, amable y eso, porque también yo, eso fue como una cosa que dije. Todo en paz, ¿no?

DB: Y la otra pregunta que tenía de esta zona que estamos hablando es, ¿qué tanto se parece a lo que tú planteaste en ese business plan a lo que es hoy?

RCA: Tiene muchísima... O sea, yo de hecho de vez en cuando voy y lo reviso y eso a lo mejor lo hice hace un par de años, pero me da mucho gusto el ver que hay muchas de las cosas que están ahí puestas que tienen validez a día de hoy. Luego, a ese Business Plan se le han sumado capas y se ha ido por diferentes caminos, pero en la esencia está escrito ahí.

DB: Y lo otro que quería preguntar es, ¿cómo haces para esos primeros clientes convencerlos de estar contigo cuando no hay nada todavía?

RCA: Bueno, lo que pasa es que había... En ese entonces había una necesidad. O sea, había las redes sociales o las plataformas. En concreto, vamos a hablar de YouTube. YouTube era un terreno en el que estaba todo por hacer y que la gente que hacía contenidos no tenían la fórmula bien agarrada. Entonces, por hacerlo un esquema más o menos fácil, ¿una marca cómo se comunicaba con la gente? La marca contrataba una agencia que hacía una estrategia, una creatividad y eso se bajaba al guión de un spot. La agencia contrataba una productora que con mucho dinero, normalmente, hacía un Spot de 20 segundos que lo ponían en la tele, lo repetían muchísimas veces en la tele, interrumpiendo la película que tú querías ver. Y entonces a ti se te quedaba esa idea de ese shampoo o de ese jabón o de ese coche o de lo que...

DB: Me pasaba que decía “ah, entonces nunca compraré eso”, me enojaba y entonces decía “chingue su madre, no voy a comprar ese ya”.

RCA: Bueno, pues esa era la forma en la que... Entonces, cuando irrumpen la red social, YouTube, Facebook, todas estas cosas, se rompe ese esquema porque entonces esa forma de comunicar con ese spot no servía y no sirve en un lugar donde tú estás eligiendo qué es lo que tú quieres ver. Entonces, gente de las agencias empieza a decir “oye, a ver, tenemos que resolver cómo hacer para comunicar en estos canales”. Y en las agencias empiezan a contratar a gente que formaba parte de esta comunidad, de esta gente que entendíamos de cómo funcionaba el mundo digital. Entonces, era divertidísimo porque había una escena, y en México pasaba un poco lo mismo, de tuiteros, entonces, se organizaba un evento en un pub y la gente que usaba Twitter quedaba a tomar cervezas y entonces se generaban relaciones. Y esas relaciones muchas veces serían ¡oye, ¿tú te podrías traer tus cámaras y grabamos una cosa así?! Eso a lo mejor más en la manera más amateur, si le quieres llamar. Pero igual había gente que decía “oye, me acaban de contratar en una agencia como el experto en social media, acaban de inventar este puesto que no existía, y entonces yo soy el experto en social media y yo necesito gente que haga contenido para social media” y la productora que hace los anuncios no entiende de esto. Mentalmente, la creatividad es completamente diferente porque aquí necesitamos creatividad narrativa y creatividad digital, que no es la de los anuncios, y el método de producción es otro completamente diferente. Y a partir de ahí empezamos a crecer, ¿no?

DB: Pero, por ejemplo, ¿al principio le decías a esta gente “¿sabes qué? Si te lo puedo hacer, no más aguántame” y luego te volteabas “a ver qué consigo que me ayude a grabar” y tal? ¿O desde el principio tú le decías “yo creo que tú necesitas todo esto chido”?

RCA: Ah, siempre, sí, sí, sí. No, yo creo que “sí, lo averiguo”. A ver, yo creo que hay una parte de “oye, ¿se puede hacer?” O sea, porque tampoco... Igual lo que nos pedían tampoco era tan complicado, pero de todas formas, yo creo que... Y eso también es una cosa que lo tengo clarísimo, que la historia del crecimiento y del desarrollo del cañonazo se cuenta a través de saltos al vacío, de que nos digan “oye, ¿y qué tal si hacen esto? ¿Y qué tal si hacemos esta otra cosa? ¿Y qué tal si...?” Y entonces primero es “oye, ¿por qué no? ¿Vamos a hacerlo, no?” Entonces hay muchísimos ejemplos, desde hacer una primera ficción que hicimos, vamos a hacer una comedia. O sea, lo que proponíamos a la gente es “oye, vamos a inventar algo que no se ha hecho ¿No les late?” O sea, había una especie como de riesgo compartido.  Claro, también muy al principio era un riesgo muchísimo más moderado porque, claro, dentro de este esquema que te contaba, pues a lo mejor del presupuesto de marketing de una empresa, el presupuesto que se iba a los medios tradicionales era el 90% y el presupuesto que se iba a medios digitales era el 10% y a lo mejor estoy exagerando, ¿no? Entonces, claro, mi gran batalla fue, o sea, en los primeros años fue hacer que... O sea, había una especie como de equivalencia mental de que un video para YouTube cuesta mil euros, mil euros. Y eso era así como, ah, sí, mil euritos, ¿no? Mientras un spot de televisión cuesta 200 mil, ¿no? Entonces, muy buena parte de la batalla era cómo darle valor a eso que nosotros estábamos haciendo, ¿no? Y hay un momento, yo calculo, no sé, a lo mejor, 2015, por ahí, que yo creo que ya se deja de equiparar contenido para digital, para el mundo digital como un contenido más barato o de menos valor que el que va para la tele o que va para cine o para las series, ¿no?

DB: ¿Cómo manejas la incertidumbre en tu caso? Pensando en que esos saltos a lo que hiciste en la empresa, también los noto en tu vida, ¿no?  Me salgo de Columbia Tristar, me salgo sin algo seguro, me salgo de Mobbuz, sin algo seguro. O sea, varias veces estoy dentro de estos saltos sin realmente tener algo amarrado, ¿por qué?

RCA: A ver, yo creo que es una parte de inconsciencia y de temeridad. O sea, creo que hay una parte, sí, de eso, ¿no? O sea, de “oye, pues oye, sí, a lo mejor se puede romper algo, pero hay que lanzarse, ¿no?”

DB: Pero si sabías en el momento, si siempre has sabido cuando... O sea, vaya, ya en la empresa a lo mejor es más fácil medirse algo, pero en tu vida personal, si sabías lo que estabas haciendo todas esas veces, ¿cómo decías “vamos a salir, no tengo nada, pero...”?

RCA: Sí, a ver, creo que hay una parte de, no sé, de a lo mejor sopesar un riesgo. Sabes que hay un riesgo, pero sabes que el peor riesgo es quedarte sin hacer nada. O sea, para mí eso es lo peor, ¿no? O sea, para mí eso es, o sea, ¿no? O sea, anquilosarte y quedarte ahí como tieso sin hacer nada, para mí eso es, o sea, es cercano a la muerte, ¿no? Y para mí esto se trata de hacer. Y haces cosas y pasan cosas, ¿no? Como dice mi amigo Santi Rivas. Entonces, creo que hacer una cosa, aunque te salga mal, es mejor que no hacerla, desde luego, ¿no? O sea, eso para mí, eso es fundamental. Y si eso lleva un riesgo, pues eso lleva. A ver, ¿qué puede pasar, no?

DB: ¿Y cómo cambia esa decisión de cuando estás solo y no nada más te afectas a ti, es uno, a cuando ya puedes llevarte a un montón de personas en un equipo y ahora cuando puedes llevarte de a una familia? Que es tu caso, que tienes hijas, y tienes tu esposa, hijos y tu esposa. Pues te puedes llevar a mucha gente, ¿ha cambiado la forma?

RCA: No, obviamente no es lo mismo y no es lo mismo sobre todo yo, que para mí el gran cambio... O sea, sí evidentemente hay un cambio muy fuerte cuando tienes un equipo de gente que sus vidas y el flujo de sus vidas depende de la empresa. Hay uno que es tremendo, que es cuando tienes hijos y que para mí eso también te cambia muchísimo, pero luego también hay otra que es tremenda, cuando la gente de tu equipo empieza a tener hijos, porque ya no somos la startup donde estamos los veintañeros.

DB: Sí que pues vive con cuatro roomies, entonces no necesitas... O sea, eso pesa mucho, ¿no? Porque ya estás perjudicando a otra familia.

RCA: Sí, eso pesa mucho y sí en los últimos tiempos, yo una de las decisiones, sobre todo... Yo creo que es post pandemia, ¿no? Que también tuvimos ahí un pico de tener una plantilla muy grande, éramos 30 o algo así. Y yo me acuerdo que decía “no, yo hasta 50 personas y ya, no más grande que eso”. Y ahorita es mucho… O sea, yo prefiero mil veces tener una plantilla muy corta, muy ligera y funcional como productora.

DB: O sea, lo que dices de “yo quisiera tener máximo 50”, ¿ahora lo ves exagerado 50?

RCA: Ah, no, yo quiero tener un equipo ligero, ligerísimo, de gente muy talentosa, que es como el que tenemos hoy en día y que funcionamos como una productora, que el modelo de una productora es que cuando tienes una producción creces y contratas a 85 personas y cuando termines la producción te quedas los que son. Y eso para mí es sostenible, es sano. Y sobre todo, como la empresa... O sea, soy el único socio, el propietario, no tengo un fondo, a una gran corporación detrás o algo así. Digo, no, entre más ligero, mejor.

DB: ¿Sientes que ha afectado esta forma de verlo ahora? El tema de tomar riesgos o innovar. Al principio no te da miedo, no tienes nada que perder, toma unos riesgos. Conforme ya hay gente que tiene familias dentro de la empresa, ¿qué tal? ¿Estos saltos al vacío se van reduciendo ¿O cómo metes en el mismo canal que tú a todos para decir “bueno, vamos sobre esto, sigamos sobre esto, y si nos va mal…”?

RCA: Sí, yo creo que con el paso de los años uno se vuelve un poco más cauto, sin duda. O sea, no es lo mismo...

DB: ¿Es bueno o es malo, crees tú?

RCA: A ver, yo creo que si hiciéramos un libro de emprendimiento, pues seguramente dirías “oye, igual no es lo más sano a nivel de salud creativa de la empresa”, pero pues es que uno se vuelve perro viejo, entonces dices “no, espérate”. O sea, ya a las mordidas no está tan fácil y no está tan fácil cuando eres tú solo, que cuando tienes unos hijos o cuando tienes gente, o sea, es complicado. Entonces yo creo que sí, a nivel empresarial, a lo mejor no suena tan bonito porque dices “no, vamos a saltar siempre” pero yo creo que hay una forma de equilibrar esto y creo que estamos ahí, ¿no? De equilibrar la innovación y equilibrar el inventar y el hacer cosas nuevas y el estar al tanto de cosas nuevas y de cosas que se puedan intentar. Y creo que eso está... Creo que eso lo tenemos bastante arraigado dentro de la cultura de la empresa, pero es verdad que los saltos a nivel inconsciencia de, “oye, ¿qué es lo que podemos perder con esto?” Se pueden ir reduciendo, puede ser.

DB: Incluso también el tema del recurso de cuánta gente hay, “antes teníamos 20 personas, estábamos todos bien chavos y decíamos ‘hay que agarrar 35 proyectos y uno no está pagando nada, pero hay que intentarlo’” y ahora es “le vamos a dedicar tiempo a esta cosa”, como las charlas que organizas o tal, Aperitivo Creativo, es como, “¿vale la pena hacer uno de estos o nos va a quitar tiempo de la operación de lo demás?” Y si luego tienes que estar evaluando más o...

RCA: A ver, sí, yo creo que hay... Pero creo que eso es donde entra la cultura de la empresa, porque la cultura de la empresa es conectar y la cultura de la empresa es hacer contenidos que conecten, ¿no? Y eso va desde series, va a podcast, fotos, pero también van los eventos, ¿no? Y van cosas que sirven o proyectos como Su Atención, Por Favor, que tienen diferentes partes y que en cierta forma van encaminadas a esto. Entonces, sí, puede ser que este salto sea un salto al vacío no de 25 pisos, pero el salto tiene que existir.

DB: Sí existe un salto, pero cambia el nivel de riesgo en ese salto.

RCA: Probablemente.

DB: Y, a ver, algo que te ha caracterizado es que constantemente estás haciendo esta cosa que todavía no llega a ser mainstream, ¿no? Primero entraste a la televisión, a esta startup, a esta televisión con mucho capital y hacía medios digitales y tal antes que fuera algo, luego el tema de blogging antes que fuera algo, las producciones audiovisuales, estás en el podcast en una etapa temprana de esto. ¿Ha sido sin querer, ha sido buscándolo y cómo planeas en el futuro mantenerte esta relevancia? Y lo combino con lo que estamos hablando ahora, de decir “ya no sé si tomar los mismos riesgos o no”. ¿Cómo relacionas el tema de los riesgos con el tema de mantenerte siempre descubriendo algo nuevo para ser la punta de lanza que te ha abierto muchas puertas?

RCA: Claro, y es que nos buscan por eso, yo tengo clarísimo que nos buscan por eso. Nos buscan porque cuando alguien quiere trabajar con nosotros sabe que nosotros vamos a intentar ir un poquito más adelante. Y eso lo tenemos arraigadísimo a nivel cultura-empresa de estar buscando qué es lo que sigue, qué es lo que sigue, qué es lo que sigue, dónde está el siguiente cruce de caminos, dónde está el siguiente choque de placas tectónicas, que son esas metáforas que a mí me gusta mucho utilizar. Y creo que es perfectamente compatible. De hecho, creo que una cosa te lleva a la otra. O sea, para mí, yo siempre digo que esto de las placas, de las placas tectónicas son estos diferentes mundos en los que nosotros vivimos. Hay una placa que es la placa del marketing, hay otra placa que es la placa de las series, hay otra placa que es la placa de los podcasts, y todas estas placas colindan. Y lo que hace que se muevan las placas tectónicas es el magma. ¿Qué es el magma? Es el mundo digital. Entonces, el mundo digital hace que estas placas choquen, se muevan y que salten chispas y que haya erupciones y demás. Y eso es lo que en los libros de empresa se llama disrupción. Entonces, hay que estar viendo dónde están pasando estas cosas. ¿Dónde están pasando estas cosas? Que como que ahorita dicen “no, eso no puede pasar” y que eventualmente va a terminar pasando.

DB: Sobre eso, ya ves que estás en el internet antes de que fuera muy común, estás en el blog antes de que fuera muy común, bla, bla, bla. ¿Cuál crees…? Porque mi pregunta era, bueno, tú dices “a mí me buscaban porque era de los pocos que conocían estos temas”. ¿Se puede repetir eso hoy en día como alguien que está estudiando? ¿Hay ese algo como el que tú sabes y que pocos saben? ¿Hoy existe eso u hoy está todo descubierto? y si sí, ¿qué cosas crees tú que podrían ser algún ejemplo de esto? Que es como “bueno quiero que me pase lo que le pasó a él, entonces, me especializo en algo en particular”, ¿qué sería eso?

RCA: A ver, nosotros estamos muy, muy bien posicionados en dos cosas, que es, por una parte, el branded content, por los contenidos de marca, y luego, por otra parte, las narrativas transmedia, que yo siempre digo que son unos gemelos separados al nacer, o que son dos caras de una misma moneda, que es cómo consumimos contenidos el día de hoy, entonces, hoy consumimos contenidos en muchas plataformas. O sea, no somos de “ah, yo soy de Netflix y ya está”. No, estoy en Netflix, estoy en Instagram, estoy en Spotify. Y esa es nuestra vida de entretenimiento y también de comunicación personal. Sucede así. No nos comunicamos solamente por WhatsApp. Utilizamos un montón de herramientas, un montón de plataformas para comunicarnos. Nuestra vida es así, nuestro consumo es así. Vivimos en un mundo en el que demandamos contenidos todo el tiempo y que producimos contenidos. Entonces, la narrativa transmedia no es que sea una moda como hace, no sé, 12 años, cuando a la empresa le puse el apellido de transmedia. “No, cuidado, porque a lo mejor es este típico término que pasa de moda en dos años y que se lo tienes que cambiar”. O sea, a día de hoy hay gente que cae en cuenta de que nos comunicamos de esta forma y que es como tienen que ser las cosas en cierta forma. Tienes que tener un enfoque transmedia. Ya no puedes escribir un libro sin pensar en la vida que va a tener ese libro en otras plataformas, no puedes hacer un podcast solamente pensando en una plataforma y en un formato. O sea, nuestras mentes ya tienen que pensar en multiplataforma. Entonces, esa es una cosa, y la otra cosa es el branded content, que es lo mismo. Antes la marca tenía una forma muy clara de comunicarse, que es inserciones publicitarias en medios de comunicación: tele, radio, el periódico que tú quieres leer, pasas a una página y hay una cosa ahí que no era lo que tú estabas buscando, pero que alguien te quiere contar, entonces, como eso, ese mundo también ya está dejando de funcionar, entonces, ahora las marcas tienen que hacer cosas atractivas, tienen que hacer cosas con pull para llamar tu atención y entonces entrar en esa conversación de “oye, esta marca me está contando esto, no sé qué, ay, qué interesante, ah, por cierto, vende unos shampoos que me dejan el pelo, poca madre”. Entonces, estos dos son nuestros dos superpoderes y la gente nos busca por eso. O sea, tenemos las mejores reputaciones en ambos flancos, al menos aquí en España y yo te diría que también a nivel Latinoamérica. Entonces, ¿cuál es el siguiente cruce de caminos? Yo digo que nosotros nacimos en el cruce de caminos donde las empresas digitales se tenían que hacer entretenidas y las empresas de entretenimiento se tenían que hacer digitales. O sea, hoy pensamos en Disney y decimos que es una empresa de entretenimiento digital, pero hace 15 años era una empresa de entretenimiento, muy poco digital. Hoy pensamos en Twitter o pensamos en YouTube o pensamos en otras plataformas y pensamos “ah, claro, es una empresa de entretenimiento digital”, pero hace 10 años eran puro digital, o incluso piensas en Movistar o piensas en AT&T, ¿no? Y eran empresas digitales.

DB: Sí, ahora todos ellos tienen su canal de televisión.

RCA: Efectivamente. O sea, Amazon, Amazon era una empresa digital que hace muchísimo, muchísimo entretenimiento. Eso ya es normal, ¿no? Y nosotros nacimos afortunadamente en ese cruce de caminos en el que entendíamos cómo funcionaban las cámaras y los micrófonos y las herramientas de edición y cómo funcionaba YouTube y cómo funcionaba Twitter y cómo funcionaban todas estas cosas. O sea, yo digo que es fortuna haber nacido justo en ese cruce de caminos con esas dos aptitudes. Hoy en día decir que sabes de audiovisual y de digital pues no es nada, no es diferenciador. O sea, más te vale, ¿no?

DB: Yo ayer que estábamos en el lugar este donde estaban los podcasts en vivo, veía a dos chavas que andaban en el celular así al mismo tiempo para grabar algo, y una chava lo agarra y empieza sobre la marcha de qué manipular qué la luz, qué la madre, qué sharpness, no sé qué, y luego, estaba viendo qué estaba haciendo, en caliente lo agarra, lo mete a TikTok, le empieza a poner así como esos pre-filters que no mames, de TikTok. O sea, hizo un reel, un highlight del evento así en cinco minutos. Increíble. No mames. Entonces, yo estudié para hacer audiovisual y yo puedo hacerlo, entonces, ¿dónde veo que es el cruce de caminos hoy en día?

RCA: Es marcas y plataformas, marcas y medios. Las marcas quieren estar en donde está la atención. ¿Dónde está la atención? En plataformas, en las plataformas, en los Netflix, en los HBO, en los Amazon, en los Twitter, en los Spotify.

DB: O sea, no te refieres a digital, a social media, te refieres a plataformas.

RCA: Exactamente, en los canales en donde nosotros tenemos la atención, ¿no? Quieren estar ahí y no quieren ir...

DB: ¿Tú contarías YouTube como una plataforma de entretenimiento o eso lo catalogarías como todavía social media?

RCA: También, también, sí, sí, sí. O sea, yo creo que sin duda… O sea, para mí YouTube es un canal como cualquier otro, pero claro, la ambición hoy en día de la marca es “quiero estar en Netflix”. Y Netflix dice “oye, a lo mejor abro mi ventanita para meter anuncios”, pero la marca no quiere spotear en Netflix. O sea, digo, si es la única solución, ok, pero la marca no quiere spotear. La marca quiere hacer la película, hacer la serie que nosotros veamos en Netflix. A las plataformas eso les conviene. Dicen “ah, ok, aquí hay dinero de marcas que pueden contar historias interesantes y que nos pueden ahorrar un dineral” ¿no? Hace dos años la respuesta era mucho más arrogante, “no, no, no, marcas guacala”.  Y hoy es “a ver, cuéntame cuál es la historia que quiere contar la marca” ¿no? Entonces, ahí hay un cruce y nosotros...

DB: Lo hizo muy bien Alazraki en la de Club de Cuervos, que empezaban a meter muchas marcas y me comentaban que tenía ese problema al principio de la conversación con Netflix, era de “pues es que esta marca quiere sumarse” y era como “no, marcas no”, “pero va a hacer la camisa del fútbol de...”  

RCA: Claro, pero yo no hablo de product placement, hablo de que, o sea, para mí el golazo de Alazraki es que creó una marca. O sea, creó una marca que es el Club de Cuervos y que tiene fans y que estuvieron a punto de hacer un equipo de verdad con fans. O sea, para mí eso es el gran gol del asunto, ¿no? Entonces, ¿qué es la ventaja que nosotros tenemos ahí? Y culturalmente eso es una gran ventaja, es que nosotros somos políglotas, que nosotros hablamos el idioma de las marcas y hablamos el idioma de las plataformas. Entonces, somos, yo creo, cuando hacemos estas como jornadas de introspección, de entender un poco, de entendernos como negocio, de entendernos como empresa, muchas de las veces a la conclusión a la que llegamos es que somos como, en cierta forma, somos unos traductores, ¿no? Yo digo que somos políglotas porque hablamos cine, hablamos series, hablamos marketing, hablamos TikTok, hablamos Instagram y hablamos educación, o sea, hablamos un montón de idiomas, ¿no? Y entonces esto nos sirve porque entonces nuestro cerebro es 360. O sea, nuestro cerebro piensa en cuál es la historia que tenemos que contar y entonces decimos “ah, esta historia es la mejor vía para contarles esto, ¿no?”

DB: Sobre el tema de tu vida y de negocio, ¿cuál ha sido una de las mejores decisiones que crees que has tomado?

RCA: Híjole. Pues, no sé, déjame pensar. Déjame pensar, déjame pensar. Es que son muchísimas. O sea, no es que te diga una, que digas “uy, qué bueno”. A ver, una primera decisión y que fue crucial y que además tuvo que ver con uno de esos saltos al vacío y que fue muy crucial, fue el momento de... Yo originalmente la empresa la formé con un socio que tenía una parte minoritaria de la empresa y que en un momento dado, en el año 3, la empresa iba fatal de números, pero fatal de números, ¿no? Iba muy bien, o sea, iba muy bien en lo que sabíamos hacer, teniendo casos de éxito, estábamos haciendo unos contenidos muy sobresalientes dentro de la escena, pero yo, y eso es un aprendizaje que ya lo llevo en vena, pues los números iban por ahí, ¿no? Mi socio me decía “oye, no, contrata gente, contrata gente, es un momento de atraer talento”, ¿no? Y yo decía, pues, nómina, taqueta, taqueta. Y me acuerdo un día, regresando de México, fui a pasar Navidad a México, y en un momento que eran finales de 2012, principios de 2013, o sea, principios del sexenio de Peña Nieto, que en México había un rollo así como súper optimista, y entonces me la pasé toda la Navidad hablando de negocios con gente y yo llegué, me acuerdo que llegué ese día a la oficina y le dije a todos “por favor, quiero todos sus pasaportes en regla porque vamos a ir a México y lo vamos a romper”, ya sabes, y la siguiente junta fue la junta con mi socio y me dijo “oye, los números van fatal y aquí tenemos que hacer algo”, quería más participación en la empresa, anyway, cosas. Y entonces yo me puse a hacer una introspección, primero, revisar los números, qué era lo que estábamos haciendo mal y qué era lo que estábamos haciendo bien, y entonces mi decisión fue comprarles su participación, ir solo. O sea, fue como invertir doble, o sea, en algo que ya tenía pérdida o que no estaban bien. Fue una decisión que yo se la conté y se la cuento a mis amigos que son financieros y no son de comunicación y me dicen “qué tonto eres”, porque me dicen “oye, mira, disuelves la empresa atrás, vuelves a empezar y empiezas tú solo.”. Pero yo por lo que aposté, fue porque teníamos ya un track record, teníamos una marca y yo sabía que lo más complicado, porque ya lo he oído, lo más complicado era hacerse de ese reconocimiento. Y en ese...

DB: ¿Estabas casado ahí?

RCA: No, espérate, there's more, there's more. En esas semanas, así cuando hay que tomar esta decisión, nos llega noticia de que Laura está embarazada y estamos esperando a nuestro primer hijo. En ese mismo enero de 2013. Entonces, y pues saltos al vacío, ¿no? Entonces, oye, sí, yo me acuerdo de...

DB: La conversación con tu esposa, ¿cuál fue?

RCA: No, pues “oye, ¿qué hacemos?” Y pues fue ella, la verdad es que como siempre me ha apoyado en estos momentos así de cruces de camino importantes, siempre he tenido su apoyo y siempre he estado ahí. Cuando renuncié a esta empresa antes, cuando fue este salto y los que vengan, pues jugábamos juntos. Y sí me acuerdo de que son de las épocas en las que peor he dormido, y yo creo que el éxito o el bienestar de una empresa se mide en las horas de sueño que puedas tener. Y en esa época dormí muy poquito, muy, muy mal. Pero al final de cuentas fue una decisión que yo creo que fue bastante buena.

DB: ¿Cuánto tiempo pasó de que tomaste la decisión e hiciste esa de “te compro tu parte” a que se confirmó que sí fue la decisión correcta? Porque me imagino que al principio todavía era, pues ahora sí ya tengo esto y ahora a nadar, contra corriente o lo que sea.

RCA: Fue una cosa que se fue dando, pero yo te diría que a lo mejor fueron dos meses.

DB: Qué rápido.

RCA: Porque claro, por una parte estaba en esta parte de... Pues sí, además me tocó despedir gente, o sea, fueron unos meses horribles, horribles, porque sí, por una parte yo le necesitaba meter viabilidad a la empresa, entonces tuve que despedir a la mitad del equipo, con la promesa que les dije “hoy los estoy despediendo no porque sean malos, sino porque estructuralmente ahorita la empresa, no los puede soportar, pero yo en 15 días les voy a estar ofreciendo otra chamba en otro modelo”. Y fue tal cual. Y entonces, al mismo tiempo que yo estaba en esta parte diciendo “no, es que la empresa está perdiendo dinero, no sé qué”, aquí tenía, al mismo tiempo, vendiendo y tenía tres proyectos que si salían reflotábamos la empresa y tapábamos el hueco de lo que habíamos perdido el año pasado. Entonces fue como... Esa etapa la recuerdo como un rally. ¿Sabes cómo van los pilotos de los rallies? Hacen el punta talón, que están frenando, o sea, frenan con la punta y aceleran con el talón. Y eso era punta talón totalmente, o sea, porque por una parte, tenía un discurso de “oye, estamos en una empresa con pérdidas y ni modo”, y despidos y una cosa muy terrible, y por otra parte, veía la carretera y decía “aquí hay recta, y la meta ahí en frente.

DB: ¿Cómo manejas esa frustración? Porque a más de uno nos ha pasado eso de decir, “a ver, por fuera todo parece que va muy bien, hoy los números dicen que vamos creciendo, cada vez hay más intereses de clientes, cada vez hay más llamadas, pero todavía no cae eso, no está reflejado en el flujo en el día a día” pero sabes que va a llegar, porque es inevitable, va a llegar, porque supongo que los ricos saben hacerlo, todos nos dicen, pero todos dicen “ok, perfecto, pero el proyecto empieza en seis meses, o perfecto, pero no sé qué, o...” Ese valle de entre que ya sabes lo que hay, pero que todavía no llega, ¿cómo lo navegas emocionalmente y con el equipo y con tu familia?

RCA: A ver, yo ahí hay una cosa, en los días malos y en los días que dices que te está cayendo todo encima, yo me acuerdo que en esa época hablar un día con mi papá y que yo estaba, decía “es que no sé cómo le voy a hacer”, ya sabes, y me dijo una cosa que la tengo así, pero también tatuada, que es “mira, tú imagínate, o sea, cuando estés así que te esté llevando la fregada, tú agarras y como que te subes en un globo y tienes que verte a ti mismo en tu problema en perspectiva, y te vas a dar cuenta que en tu super problema no es nada, es una pendejada”, ¿sabes? Y es complicadísimo porque tú internamente lo estás sintiendo y te está llevando la mierda, pero que lo ves en perspectiva con los problemas reales del mundo y con los problemas que tiene otra gente y dices, no, o sea, es una tontería, ¿no? Y que además tú tienes todas las herramientas para hacerlo bien, nada más tienes que focalizar y hacerlo, ¿no? Y que si el asunto va mal, no es para tanto, ¿sabes?

DB: A ver, y ahora te voy a cambiar de tema. ¿Cuándo fue alguna vez que tú dijiste “no sé si por ahí”, pero aunque te dijeran “es que no, no suena que sea por ahí”, entonces va por ahí y que al final tuviste razón?

RCA: Por mí, por ejemplo, y esto es muy ventajoso decirlo, pero me acuerdo hace año y medio cuando fue este momento de gas del metaverso que todo el mundo estaba “no, Mark Zuckerberg dice que el mundo va a ser metaverso y todo el mundo abre su nueva división de metaverso, storytelling, soy director de metaverso”. Y todo el mundo, metaverso, metaverso... Y yo pensé “vamos a ver cómo... Vamos a seguir haciendo podcast y vamos a seguir haciendo series y vamos a ver cómo se desarrolla eso del metaverso”. Y le dedicamos realmente muy poquito al metaverso. Fue un... O sea, yo creo que es entre corazónada y entre experiencia de haber visto como determinadas cosas que han pasado también en la historia reciente, obviamente, de los nuevos medios o de las nuevas cosas. Y no ese que me alegre que a la gente que le haya invertido mucho al mundo del metaverso no les haya jalado bien o que no esté jalando bien, porque eso eventualmente va a jalar, o sea, va a funcionar, pero no ha llegado el momento.

DB: ¿Piensas similar a la inteligencia artificial?

RCA: Yo creo que no. Yo creo que esto es mucho más real. O sea, el problema que yo creo que tiene el metaverso es que no hay todavía un killer device, no hay un esto que lo traigamos aquí y que lo podamos usar diario y que le demos un uso diario útil y real o entretenido y que forme parte de nuestras vidas. Eso no existe todavía. Todavía son nuestros cacharros horribles, que todavía es muy sexy salir en tu foto de perfil con eso, pero no es… En cambio, la inteligencia artificial o la generativa que está ahora en llamas creo que tiene un uso práctico, un uso útil, un uso real y que lo tenemos ya metido aquí. O sea, para mí esta aplicación deLuzIA que te traduce y te resume las notas de voz...

DB: ¿Cuál es esa?

RCA: Luego te la paso. Es un chat, es un perfil de WhatsApp. Entonces, cuando llegan las notas de voz, así los podcasts, lo pones ahí, lo pones ahí y te resume lo que hay en texto y te lo pasa en texto, entonces, me genera mucha tranquilidad. Es una tontería. Es un ejemplo muy chiquito, pero creo que la idea generativa lo que tiene es que tiene una aplicación práctica, real y que está haciendo cosas... O sea, está haciendo que cosas sean claramente diferentes.

DB: Entonces, ¿sí crees que vale la pena para alguien que está ahorita eligiendo su carrera llevarla a ser muy enfocada en aprender cómo usar esto, cómo la parte técnica de todo esto para eventualmente ser ese güey que él es el que sabe?

RCA: Absolutamente. O sea, yo creo que... Porque claro, de aquí a aquí en una escuela o en una universidad están en clase de cómo promptear, van a pasar muchos años. O no sé. Pero creo que el que... O sea, el aprender a hablar ese lenguaje, es lo que te hablaba antes de aprender lenguajes distintos. Nosotros lo estamos haciendo. O sea, con la gente de nuestro equipo dice “tienen que aprender a pedirle cosas y a promptear a estas aplicaciones, porque nos va a facilitar muchísimo la vida”.

DB: ¿Cuál ha sido uno de los peores consejos que te han dado? Lo hayas tomado o no.

RCA: Peores consejos que me han dado, peores consejos que me han dado, peores consejos que me han dado... Híjole, no sé, a ver... Es que no soy muy rencoroso.

DB:  Te la pongo más fácil, ¿qué es un consejo que la gente tiende a dar o que escuchas que la gente tiende a dar y que dices “yo no estoy de acuerdo con ese consejo”.

RCA: No sé, para mí... O sea, en general creo que hay una parte del mundo del emprendimiento y todas estas cosas de... Y que lo veo mucho con gente que se acerca para pedir consejo y que te pintan todo así como de mucha ilusión, de “no, es que vas tienes una idea y la vas a convertir en tu negocio”. Como que esta parte como happy flower del mundo de la empresa, y que digo “no, espérate, esto es heavy”, ¿no? Esto es mucha chamba, esto es una dedicación bestial, ¿no? Y que yo cuando la gente me dice “no, es que tengo una idea de negocio, por qué no sé qué” Y que están en la parte como superoptimista del business plan antes de meterle esa parte crítica de “pero ¿qué tal si pasa esto?” Digo, o sea, si tú tienes una chamba y tienes tu sueldo a final de mes, valóralo muchísimo, o sea, muchísimo. Creo que no es que sea un desilusionador de jóvenes emprendedores, pero sí como que a la gente le digo “tómatelo esto con mucha seriedad” porque no es tan fácil como a lo mejor lo pintan, ¿no?

DB: Y no hay tampoco una especie de fórmula que seguir. Cada vez es distinto, entonces es problema complejo para cada quien de diferentes formas, por diferentes variables y circunstancias, que no es como “bueno, nomás haces esto y esto y ya lo vas a armar”, es un pedo. ¿Cuál es uno de los mejores consejos que te han dado?

RCA: De los mejores consejos que me hayan dado... Hubo una vez un profe que nos puso un acrónimo en el pizarrón que era C-F-I-M-T-Y-M: cash flow is more important than your mother. Y eso es, o sea, y para mí, eso en cierta forma, a lo mejor yo lo apunté en el año cuatro o cinco de la empresa, pero por ejemplo, hablando de modelos de negocio y hablando de estos business plans, el modelo Mobuzz era un modelo de... O pretendía ser un modelo de negocio basado en audiencia. O sea, vamos a generar contenidos, vamos a generar audiencia, pero la X de cómo lo vamos a, eso nunca estuvo resuelto. Nunca estuvo resuelto.

DB: Como muchos startups que dicen ten usuarios, y luego averiguamos qué hacemos con ellos.

RCA: Exacto. Entonces yo como vi el trancazo que se pegaron, porque en el año cuatro a la empresa se le acabó la fuente de ingresos, que era un socio inversor privado, se acabó e hizo como un avión de estos que se les apagan los aviones. Se desplomó. Adiós. En picada. Entonces, yo sabía la generación de contenidos para plataformas digitales, sabía generación o dinamización de comunidades, sabía integración de usuarios en los contenidos, un montón de cosas técnicas. Yo lo que necesito, o sea, lo que es fundamental es que antes de que nosotros le demos REC a la cámara o de que le pongamos “exterior, día uno” al guión, tiene que haber una factura. O sea, nos tienen que pagar antes de generar el contenido. Lo que deriva después es el modelo branded content. Oye, marca, ¿quieres contar una historia perfecta? Te hacemos un presupuesto, te decimos cuánto cuesta hacer tu película, nos pagas o por lo menos hay un contrato en el que te van a pagar en algún momento dado y entonces produces.

DB: ¿Cómo tienes la conversación con esas personas? Es algo que todo mundo sabemos, incluso si eres freelance, entre más grande la empresa y más chico tú, más tiene la empresa, “sí, te pago en 90 días, o te pago en 60 días o una vez que me entregues, ahora sí te doy”, es como cabrón, necesito financiar, operarlo. ¿En tu caso cómo fue ir educando a tus clientes para hacerlo de otra forma si es que lo hiciste?

RCA: Sí, un poco yo creo que les hice, oye, para echar a andar esto, son proyectos que tienen duraciones o longitudes muy variables, ¿no? Y en algunos casos el propio músculo financiero de la empresa lo puede asumir y decir “oye, no pasa nada si esto es un proyecto que lo vamos a hacer en tres semanas y en la semana 4 lo entregamos y lo hacemos”, pero lo que sí, y esto sí es algo que lo hemos conversado y creo que es casi como un estándar de mercado, que tiene que haber como diferentes momentos de facturación y pago a lo largo del proyecto. Eso se habla y eso, o sea, normalmente es...

DB: Pero nunca estuvo la sensación de “si me pongo mis moños me van a decir adiós”.

RCA: No, yo creo que… Yo he llegado a tener conversaciones muy tensas, sobre todo con el mundo de las agencias. Las agencias, mucha parte de su business es, como le decimos en México, el jineteo del dinero. O sea “oye, te pago a 200 días”, entonces está increíble porque mientras, el dinero estaba funcionando en otros lugares, entonces sí he llegado a tener un momento de conversaciones como muy tensas de “oye, van 100 días o van 120 días y necesito que me pagues porque necesito que me pagues”. Pero pues eso ya... Lo que aprendí o el aprendizaje ahí es que eso, cuando llegas a ese momento, en lugar de desgastarte, pagas un burofax y al día siguiente cobras tu factura. Eso también ya es como un poco colmillo.

DB: ¿Qué es el burofax?

RCA: El burofax es como una especie como de escrito legal en el que dices “oye, me debes este dinero, o me pagas mañana o vamos a la vía legal”, y normalmente nadie quiere. No es lo primero. Por eso, para evitar esas conversaciones muy desagradables, esos momentos tensos de “oye, por favor, necesito que ya me paguen”, cuando ya pasas eso y que dices “ya esto se está tornando un poco más tenso”, y al día siguiente, o sea, eso no falla nunca. Pero sí, no da gusto llegar a esos lugares.

DB: Tenía un cuate que decía “es que no me han pagado dentro de la empresa”, entonces dice “a ChatGPT le pedí que me hiciera un correo esto de ‘por favor, págame ya, y que sea como suficientemente hostil para intimidar, pero amable para dejar la puerta abierta’” y lo pone y dice “ya me pagaron”.

RCA: Escribe como si fueras un gángster, escribe como si fueras un tesorero del cártel de Sinaloa.

DB: ¿Qué opinión tienes que poca gente comparte contigo?

RCA: ¿Qué opinión tengo…? Qué buenas preguntas. O sea, me estoy descerebrando por la de hace diez minutos y ya llegaste con otra acá. ¿Qué opinión tengo que...?

DB: Es una opinión no muy popular. Cuando la dices así en una mesa, se divide la mesa.

RCA: Yo siempre le trato de caer bien a toda la gente. No hago esas cosas.

DB: No tiene que ser sobre un tema tan polémico, pero puede ser sobre algo de... Por ejemplo, un ejemplo, pero no te voy a dejar que uses ese mismo, el metaverso. A lo mejor tú decías “yo no creo que sea tan así”. Era una opinión que no todos compartíamos en ese momento.

RCA: En general, me gusta hacer cosas que no me gusten, que no me gusten,  En general me gusta ser contreras.

DB: ¿Lo disfrutas?

RCA: Sí, disfruto del... O sea, digo, una cosa que es muy... Depende también en qué contexto. En Madrid, ser del Barça. Y lo disfruto. Lo disfruto mucho. O sea, lo disfruto, y si es muy poco popular, sí. Pero hay que andarse con cuidado, sobre todo... Bueno, ahorita ya no tanto, hace diez años era muy popular, pero eso ya lo tengo desde chiquito. Igual en mi familia paterna, todos son de los Pumas. Adivina qué equipo soy.

DB: ¿De cuál?

RCA: Del América.

DB: ¿De dónde crees que viene el ser contreras? Si ya viste un patrón, entonces ¿de dónde crees que viene?

RCA: No lo sé, pero sí me gusta el cuestionar. Me gusta cuestionar el...

DB: ¿Tienes problemas con la autoridad?

RCA: Puede ser. Puede ser, puede ser, puede ser. Pero sí hay una parte que cuando hay una certeza de que “no, todo el mundo...” Espérate, ¿por qué está todo el mundo yendo para allá? ¿No? Y eso creo que tiene una parte positiva, tiene una parte positiva de como tratar de buscar otra perspectiva, pero tiene a veces otras de que dices “no, espérate, hay un momento, Roger, en el que te tienes que bajar del burro”.  ¿Sabes? O sea, una cosa es ser contreras y tener otra perspectiva y a lo mejor ir un poquito a contracorriente, que me gusta, pero hay un momento que igual dices “oye, no, espérate, para esto creo que aquí sí igual tienes que salirte de tu propia obstinación”

DB: ¿Cómo eran tus papás contigo? ¿Cómo era tu infancia en ese sentido?

RCA: A mí me dejaban ser bastante, pero sí hay una parte como de una especie de gen rebelde de que cuando había algo que no se podía, pues imagínate, yo era… Cuando me da por la música y tocar la guitarra y formar un grupo de rock, y era una escuela de padres, o sea, era la bomba, la bomba nuclear, ¿no? Y claro, entre más te prohibían, “no escuches esto o cortate...” O sea, era de que yo iba así con el pelo así, ya sabes, y te bajaban el pelo y decían, ahorita ya no me llega la ceja, pero antes era de que “no te puede llegar a la nariz”, y yo así, ¿cómo le hago?, ya sabes, “vamos a comprar un gel más fuerte, ya sabes. Entonces sí hay una parte de que eso, o sea, como que me pica mucho eso, y a veces, y es verdad que a veces eso, ese gen rebelde, pues igual te lleva a tomar decisiones que no son tan buenas.

DB: ¿Te acuerdas de una?

RCA: No creo, o sea...

DB: Porque a lo mejor estás diciéndolo nomás por decirlo, a lo mejor no te ha pasado de repente que... ¿O sí lo crees?

RCA: Sí, seguro, seguro, sí, hay veces que dices “oye, bájate, no, bájate, bájate, bájate, bájate”.

DB: ¿Te cansa a veces hacer contreras?

RCA: No, no. Te digo, ese es el tema que a veces igual dices que no hay que ser tan terco”.

DB: A ver, tengo una duda porque hay cosas que siento que tenemos medio similar, pero especialmente con ese tema de ser contreras. ¿Te pasa que aunque sepas...? O sea, considero que eres algo inhumilde en cuanto a... A ver, estuvimos varias veces en un evento ahorita y demás y no eres el de “miren yo…” Como hay otros que sí, luego quieren como “yo he hecho esto, yo he hecho esto, yo he hecho esto”, como intentando… Pero a la vez, hay una parte de ti que dice “soy un chingón”, o sea, si sientes que como... A lo mejor no lo vas a querer aceptar ahorita, pero como dices “me la pelan, esto lo puedo hacer y mejor”.

RCA: Sí, o sea, yo creo que hay una parte de tener los pies en la tierra y que tiene que ver con esta perspectiva de que lo que estamos haciendo aquí, o sea, está bien, pero no, o sea... Está bien, ¿no? Y hacemos entretenimiento y hacemos que la gente se comunique y que la pase mejor, o sea, es eso, ¿no? Yo me acuerdo en algún momento dado en algún grupo creativo que teníamos que había... O sea, que la viralidad, ¿no? La viralidad te descentra muchísimo, ¿no? Cuando dices “ah, es que hicimos esta cosa que tuvo cientos de miles de views” y ya te crees que eres la última coca cola, y dices, no, pues eso no sirve de nada, ¿no? Y que digo “no, espérate, o sea, ya nos creemos rockstar y no hemos vendido el primer disco”. Entonces creo que hay una parte de tener los pies en la tierra y luego decir oye, pues sí hay determinados méritos y determinadas cosas que te sitúan en un lugar, pero que eso a final de cuentas no te hace ni mejor ni nada que... O sea, igual te puede dar una cierta autoridad para decir alguna cosa o para hacer alguna cosa, pero que eres una persona de carne y hueso igual que cualquiera, que otros siete mil millones de gente que hay que somos aquí y que no hay más que eso, ¿no? Pero luego si hay una parte de decir “oye, no, pues espérate, o sea, mi trabajo me ha costado y he conseguido determinadas cosas y se puede hablar desde esa posición también”, ¿no? Pero digo, pies en la tierra siempre, ¿no?

DB: ¿Qué es algo que la gente no sabe de ti y que si supiera la sorprendería?

RCA: Que la gente no sabe de mí y… Qué buenas preguntas haces. O sea, me voy a levantar hoy a las cuatro de la mañana y “hubiera dicho este consejo”, les voy a empezar a agregar así en audio de que “puedes incluir esta nota de voz en la entrevista, porque el mejor consejo que me han dado es no recibas ningún consejo.” Algo que la gente no sabe de ti y se  sorprendería…

DB: Sí, que le llamaría la atención, que no me imaginaba que este cuate tenga esto, haga esto, le  

RCA: Claro, el que me gusta hacer sushi no tiene chiste.

DB: Pero si puede, no tienes que decir nada extraordinario. Si me dices “ah, es que me gusta mucho ver películas”, bueno, lo espero, ¿no? En tu perfil, como lo poco que he escuchado sobre ti, piensa en quién está oyendo esto se va construyendo una foto tuya y entonces hay cosas que le saltean un poco de contexto. Como, por ejemplo, en mi caso, cuando yo digo “ah, pues a mí me gusta bailar salsa y sé bailar salsa”, es como “ah, chinga, este güey n o encaja con eso”. O a lo mejor para muchos. Entonces, en tu caso, ¿hay alguna cosa que ya...?

RCA: O sea, a mí, por ejemplo, me gusta hacer como cosas que igual se salen un poco, ¿no?  Creo que bailar es una cosa que está bastante infravalorada. Y, de hecho, es una cosa que, por ejemplo, en el mundo cambio de país es complicado porque aquí se baila bastante menos que lo que se baila en México. Yo diría que en América Latina, ¿no? Y el baile es una cosa como mucho, o sea...Me encanta. Hasta abajo. Bueno, eso ya no, porque tengo un problema, tengo un problema con las rodillas. Eso es una cosa que... Y eso, mira, por ejemplo, eso me jode muchísimo porque hace como tres años me diagnosticaron que tengo condropatía grado 4. Eso, fundamentalmente, significa que en mis rótulas no hay cartílago. Entonces, es como un encendedor. O sea, tú viste un encendedor que es... Eso lo tengo en las rodillas. Me di cuenta un día, porque estaba haciendo ejercicio, estaba haciendo una sentadilla y, ¡clac! Vi las estrellas. Y, claro, eso combinado con ser papá de dos niños muy chiquitos, era muy, muy, muy, muy complicado. Entonces, ahí lo pasé muy mal. Ahora ya los niños ya están casi de mi altura, entonces ya no hay tanto problema.

DB: ¿Y te tienen que filtrar, algo así o cómo lo hacen para...?

RCA: A ver, en teoría lo que tienes que hacer son tres cosas. No hacer esto, o sea, tener una buena postura. Yo debería estar sentado así todo el tiempo, ¿no? Pero pues ya ni modo.  Segundo, muscular mucho las piernas para que entonces la ausencia de ese cartílago soporte el músculo. Y la otra es bajar de peso. Cosa que para alguien que le gusta comer muchísimo, como a mí, o sea, me tengo que portar muy bien, ¿no? Porque además...

DB: O sea, no estás...

RCA: Sí, no estoy gordo, o sea, podría estar más flaco y debería estar más flaco. Pero bueno, eso me cuesta mucho trabajo porque si me gusta mucho... Pero bueno, me controlo. Entonces, eso es... Hay dos cosas: la condropatía, a la hora del baile, pues me tengo que moderar. No puedo hacer las piruetas que hacía antes. Pero la que me molesta muchísimo es que a Gonzalo, mi hijo, le gusta muchísimo el fútbol. Muchísimo. Y entonces, ahorita que está empezando a jugar y que está empezando a jugar muy bien y todo eso, pues ya mi capacidad de poder echar unas cáscaras con él está  mucho más limitadísima. Yo puedo ser portero y pasársela, pero no puedo ponerme a rifármela, a jugar, jugar, ¿no? Entonces, eso me encantaría y no lo puedo hacer. Y claro, entonces la otra es, oye, pues infíltrate, ¿no? Entonces, hay unas inyecciones, te puedes inyectar colágeno y eso te dura un año. No es excesivamente caro y te dura un año y entonces un año ya puedes ponerte a hacer más cosas.

DB: ¿Haces algún tipo de ejercicio entonces?

RCA: Sí, todas las mañanas. Todas las mañanas tengo estas apps que te ponen ahí tablas y no sé qué. Entonces hago media hora de ejercicio todas las mañanas y los fines de semana, nada.

DB: Sí, pero no puedes hacer...

RCA: Claro, porque tengo que hacer... Además, está buenísimo porque esta app ya me conoce, entonces ya no me pone cosas que no puedo hacer. Entonces me pone ejercicios que son... O sea, yo en teoría no puedes doblar la rodilla más de 90 grados. O sea, todo lo que sea hacer esto más acá y con esfuerzo, prohibido.

DB: No sabía y me sorprendió. Libro, película, documental o serie, no tienen que ser todos, pero que hayan marcado un antes y un después en tu forma de entender el mundo.

RCA: Bueno, Almost Famous ya lo habíamos dicho. Libro, libro, libro, libro… Es que hay muchísimos.

DB: O sea, no deben ser todas las cosas, pero que si digas “leí esto y fue un antes y un después en mi vida, una forma de entender el mundo”. No que me recomiendes, no que está padre. No, que sinceramente digas, esto tuvo una repercusión en forma de tomar decisiones o me llevó a otro lado.

RCA: Bueno, yo te diría Magnolia. Hay un momento que digo “¿cómo se puede juntar todo en una sola cosa?” Probablemente sea mi película favorita. Y la volví a ver, la veo cada uno o dos años, la volví a ver ahorita y digo, qué manera de contar y qué manera de hacer, es brutal.  Cuando iba a la universidad, leía mucho y releía recurrentemente a Ray Loriga, el libro de Héroes , primero, y luego otro que se llamaba Días extraños Decía que me gustan mucho las películas y me gustan mucho los libros y me gustan mucho, en general, las historias que te llevan a generar cosas. O sea, hay libros que lees y dices espérate, o sea, ya lo voy a dejar leer, porque me quiero poner a escribir” ¿sabes? Quiero contar, ¿no?

DB: Sí, como que prenden la chispa para hacer algo.

ECA: Absolutamente. Y creo que ahí hay un momento de decir, quiero escribir, ¿no? Quiero escribir y quiero contar esas cosas. Y Las meninas. Están aquí cerquititas. Es que las meninas son... Mira, las meninas son, y siempre las uso para contar la narrativa transmedia, porque en sí son una experiencia transmedia. O sea, las meninas tienen historia, tienen inmersión y tú, cuando estás en el Museo del Prado parado enfrente de ese pedazo de tela pintada, es una realidad virtual. Estás parado en donde estuvo el rey de España, que es el protagonista del cuadro. O sea, es un cuadro que está pintado para él, porque estuvo pintado para él. Y además ha tenido remixes de Dalí, de Picasso, se han hecho libros, se han hecho cómics, se han hecho películas, se han hecho tantísimas... O sea, ha generado muchísimas historias, pero muchísísimas historias. Y no termina, no termina. Sigue enganchando a más gente y te hace vivir, te hace vivir una cosa que de otra forma no se podría haber vivido.Foucault escribió Las palabras y las cosas, un ensayo de cómo ese cuadro es una experiencia. Si no lo has visto, lánzate. Hoy en la noche abren el Prado, sesión nocturna, está increíble.

DB: ¿Lección más memorable de tus padres?

RCA: ¿Lección más memorable de mis padres? A ver, yo creo que mi papá, por una parte... Hay una parte vocacional que creo que es súper importante y que eso lo tenemos mis hermanos y yo. Y es que mi papá siempre nos insistió mucho en que eligiéramos lo que queríamos hacer dependiendo de nuestra vocación por el contrario a lo que se vivía, que durante mucho tiempo se tuvo que dedicar a otra cosa que no le gustaba o que no le llenaba mucho porque era un poco lo que tenía que hacer, un poco lo que pasaba antes con todo el mundo. Tú estás predeterminado para hacer una determinada cosa que es una consecución de un negocio familiar o de lo que sea, de lo que se hace en el pueblo o de lo que se hace en tal. Y para mí esa es una cosa que es... O sea, elegir lo que uno va a hacer dependiendo de ese motor interno por hacer una cosa, pero al mismo tiempo, y una cosa que es complicadísima siendo uno papá, es... Y que yo en cierta forma en algún momento he dado como que le eché cara a mis papás, porque yo igual de chiquito, me imagino que te habrá pasado igual también, me gustaban muchas cosas. Y luego tenía determinadas aptitudes que no eran malas. O sea, que hacía bien determinadas cosas. Entonces, igual me iba bien en un concurso de matemáticas que igual me iba bien en hacer un libro en segundo de primaria de redaccionista. Entonces yo a los ocho años gano un concurso de redacción en la escuela, y creo que los únicos dos premios individuales que recibí en mi vida fueron uno a los ocho años y otro a los 26 cuando llegué aquí, también en un concurso de relatos superbreves. Pero a los ocho años me acuerdo que fue... O sea, tengo esa memoria de cuando gané ese premio mucho mejor que los mejores goles que haya metido en toda mi vida y los mejores conciertos. Fue genial. Pero claro, como yo creo que mis papás, como me gustaban muchas cosas, nunca dijeron “ah, a este le gusta escribir”. Y a mí me hubiera encantado “oye, si le gusta escribir, métele”.  Entonces, otra vez. Esta combinación como cuando te meten a tomar c lases de guitarra de chico y que a lo mejor le das y lo dejas, pues me hubiera encantado que me hubieran presionado y así hacerlo porque a mí me encantaría llevar todo ese tiempo de ventaja entre esa cosa. Claro, entonces yo ahora estoy con Gonzalo otra vez, que además de que es futbolista, también le gusta mucho tocar el piano. Y es buenísimo, tiene talento para tocar el piano. Increíble. Pero es como una parte de una tarea, ¿no? Entonces yo le estoy como que tratando de hacer entender que si ahorita le echa un poquito de ganas al piano, cuando ese recurso... Como que brincas a un nivel donde ya lo puedes llevar.

DB: Aprendizaje más relevante o más memorable que vinieron a traerte tus hijos o tu pareja.

RCA: Los hijos es que te enseñan todos todos los días. Y yo creo que en parte tiene que ver con eso, ¿no? Y yo creo que es una cosa que estoy aprendiendo ahorita, que es que los mejores momentos… O sea que a final de cuentas aquí vivimos para estar con ellos y hacer cosas, irnos de viaje. Para mí es eso, o sea, no hay más. O sea, podemos hacer empresas exitosas y podemos hacer unos podcast increíbles y divertidísimos. Pero a final de cuentas todo se reduce a esos ratos de ir y descubrir una ciudad o ir... Para mí eso yo lo tengo clarísimo y ese es el aprendizaje. No es algo que me hayan enseñado, pero yo creo que también es algo que la propia familia y cómo somos nos ha llevado a eso, ¿no? Entonces ahorita que ya están con una cierta edad y lo que podemos hacer es que nos vamos a conocer...

DB: ¿Cuántos años tienen, perdón?

RCA: 9 y 8. Entonces ya están... Se pueden caminar 15 kilómetros en una ciudad sin ningún problema en un día y eso está increíble.

DB: A ver, y hablando de eso voy a mi penúltima pregunta. ¿Cuál es una experiencia o cuál es una de las experiencias más memorables, más chingonas que has tenido? Pero no me refiero a una personal, sino a que puedas pagar. O sea, que alguien pueda pagar por eso, ¿no? Pensando en que alguien escucha y diga “ah, yo quiero vivir eso también” y puede acceder a eso pagando o gratis, pero me refiero de forma pública.  O sea, un ejemplo sería ir al prado a ver Las meninas. Ya lo dijiste, te la estoy cancelando, pero otra experiencia que digas “una de las experiencias más chingonas que he vivido a la cual otros pueden tener exceso”.

RCA: Pues mira, hubo una muy buena que es ir a una sesión de Secret Cinema.  Secret Cinema es un grupo, una empresa que empezaron en Londres un grupo de teatro. Y entonces lo que hacían es que tú te apuntabas, te apuntabas a una base de datos y te decían “oye, va a haber una sesión de Secret Cinema el fin de semana del 20 de mayo en tal lugar”. Cuesta tanto dinero, tú lo pagas por adelantado y no sabes qué es lo que va a pasar.  Primero te dicen, va a ser en el centro de Londres para que digas “oye, sí puedo ir”, ¿no? Entonces la experiencia es... Nosotros fuimos con unos amigos que vivían allá y entonces ya que pagas te empiezan a mandar información y te empiezan a dar pistas. Y te dicen “oye, pues te tienes que presentar afuera de la estación de metro, tienes que ir con una bata, unas pantuflas y un cepillo de dientes”. Entonces llegas a este lugar y hay un señor que te está esperando, ¿no? Y entonces ese señor, a un grupo de gente que son los que citan esa hora, se encarga de llevar un grupo y nos llevan a un hospital. Y en ese hospital empiezan a pasar cosas, ¿no? Y desde que... O sea, pasas tiempo ahí, ¿no? O sea, puedes comer, pero puedes ponerte a jugar juegos de mesa, no sé qué, y luego te empiezan a llevar a visitar habitaciones donde a uno le están dando electroshocks y otros están ahí. O sea, es una experiencia inmersiva y luego, o sea, de juego con actores, con muchos actores. Y el chiste es que tú estás entrando como en el universo de una película, ¿no? Y al final te dicen “oye, pues vayan pasando a las salas”, entonces hay un salón y hay diferentes lugares donde se hace la proyección, pero es un lugar donde está la proyección y te pasanOne Flew Over the Cuckoo's Nest 

DB: ¿Cuánto tiempo dura el previo de ese...?

RCA: Pues como tres horas.

DB: Todo el día.

RCA: Sí, sí, es echarse la tarde ahí, ¿no? Y evidentemente hay... O sea, hay películas, ha habido de Blade Runner y ha habido de Lawrence de Arabia y ha habido de no sé qué. Y pues sí, ¿no? O sea, más o menos como a lo mejor hay gente que igual no se entera de cuál va a ser la película que va a ver o hay veces que es ya como mucho más evidente y eso es maravilloso, eso me hago...

DB: O sea, ¿cuánto costaba una entrada de eso?

RCA: Pues no me acuerdo, a lo mejor costaba como cinco veces lo que costaba... O sea, a lo mejor costaba 30 pounds, 50 pounds, no sé, ahorita va a costar mucho más, porque antes entonces era todavía más alternativo, pero eso estuvo increíble, sí, sí, sí.

DB: Roy, la última pregunta. De todo lo que has vivido, tanto en lo personal como en lo laboral, has tenido un montón de aprendizajes. Si tuvieras que quedarte con tres aprendizajes que quisieras tener siempre presentes, que marcaran así el rumbo y cuando estuvieras confundido pudieras regresarte a esos, ¿cuáles serían?

RCA: Primero yo creo que rebotar mucho las ideas. O sea, yo creo que una parte... Y creo que errores o cosas que no he hecho bien tienen que ver a veces con incubar una idea y no rebotarla antes. Entonces creo que una de las cosas que hago, porque pasa un poco ese propio sesgo que uno se autoimpone de “ah, no, yo creo que esto va a salir bien así” y entonces a lo mejor no lo rebotas con nadie y vas y te pegas el golpazo tú solito. Entonces creo que el primero siempre rebota las cosas, ¿no? Y ten opiniones diversas. Y creo que eso se reduce a cualquier cosa, a una idea creativa o a una decisión tanto personal o una decisión empresarial. O sea, rebota, rebota, rebota. Ten muchos rebotes de paredes diferentes porque así te vas a hacer una idea muchísimo mejor de lo que tienes que hacer.

DB: No te la van a robar.

RCA: Claro, primero no te la van a robar, pero ni siquiera está completo lo que estás haciendo y seguramente eso te dé muchísimo más perspectiva. Segunda, creo que hay una parte de sí creérsela. O sea, de decir, oye, si crees en una cosa, dale con todo. ¿Sabes? Y luego a lo mejor resulta que te das el golpazo con la pared, pero no te la quedaste guardada, no, hacer, hacer, hacer, hacer. Y para mí es... Y eso es una parte que es complicada porque yo sí... O sea, me gusta mucho hacer cosas y porque haces cosas y pasan cosas. Te llevan a otro lugar. Y eso es complicado, ¿no? Porque luego son muchas cosas que hay que hacer y entonces cuando tratas de hacer muchas cosas, ya sabes, mucho abarca, poco aprieta, ¿no? Pero el problema es que estamos aquí para eso. Estamos aquí para hacer cosas, ¿no? Y eso a veces es difícil de contener, ¿no? Y dices “no, céntrate en lo que tienes que hacer”, sí, pero es la contra naturaleza de uno mismo y hay que priorizar, ¿no? Y hay que aprender mucho a priorizar, pero sí es hacer y hacer y hacer y hacer a como dé lugar. Y la tercera sería contar. Rebotar, hacer y contar. Porque también... Y eso es una cosa que es súper importante y que muchas veces chance y nos puede ganar la... No sé si el pudor o la discreción o lo que sea, pero hay que contar las cosas, ¿no? Y hay veces que digo “no, espérate, esto es para nosotros”, ¿no? Pero hay que contarlo. Porque, al final de cuentas, todas estas cosas, si no... ¿Cómo se llama? Si no oyes que el árbol se cayó… Entonces, hay que hacerlo que suene y que resuene porque esas tres están derivadas, al final de cuentas, no acaban... A lo mejor puedes conectar con alguien o puedes inspirar a alguien o puedes... Pues no sé, que eso trascienda. Al final de cuentas, veo que la trascendencia, o sea, de que hayas rebotado algo, que hayas hecho algo y que lo hayas contado, creo que te cierra el círculo, ¿no?

DB: Te voy a hacer dos preguntas más, son dos preguntas que siempre haces a tus invitados. ¿Dónde es tu atención hoy?

RCA: Hoy... Mi atención hoy está en muchos lugares. Está en muchos lugares. Pues está en ese siguiente salto a nivel de llevar la empresa. Está en el tiempo de oro que dedicarle a la familia. Para mí eso es una... O sea, prioriza, prioriza, prioriza. Y para mí es... Creo que voy por buen camino y hacia adentro también. O sea, estamos aquí, ¿no? Y tenemos 20 minutos. O sea, estamos aquí un ratito y ahí hay que vivir. O sea, para mí hay una parte de exprimir la vida por todos lados. Para mí ese es el... O sea, en el mundo, en el momento en el que estoy ahora, es exprime, exprime, exprime, exprime, exprime cada... O sea, y luego hay que dormir y descansar, y descansar bien, descansar bien, que eso es otra, ¿eh? Pero hay mucho que hacer.

DB: ¿A quién me recomiendas para DEMENTES?

RCA: ¿Quién tendría que estar? Para DEMENTES estaría buenísimo que hablaras con... Ya te voy a decir nombres. Hay un muy buen amigo mío, que es muy divertido, muy interesante, que es José Manuel García Colina, Chief, a lo mejor no te gusta esta idea, pero te la vas a pasar muy bien. Él es perfecto, es un súper personaje, súper interesante y que ahora, además, como estamos en un entorno con mucho arte, le encanta, he estado pensando mucho en él. De hecho, es mi amigo el del tiramisú porque él, en su momento, estuvo obsesionado con encontrar el tiramisú perfecto y dije “claro, qué mejor idea que escribir una película sobre un tipo que está obsesionado por encontrar el tiramisú perfecto”. Y fue el que me conectó con el director. Fíjate que el Chief, muchas veces… Le apodamos el Chief porque cuando íbamos en la prepa tenía el pelo hasta acá y siempre iba con su cola de caballo. Y era... En la pandilla, en el grupo de amigos de la prepa, en un momento dado vimos One Flew Over The Cuckoo's Nest, todo regresa, y pues cada quien tenía un apodo de... Cada uno era como un personaje, ¿no? Y él, obviamente, era el Chief, porque además es muy grande, es muy, muy alto, tenía su cola de caballo, entonces era el Chief. A la fecha le seguimos diciendo al Chief, ya no tiene pelo largo ni nada, y es un tipo que combina la visión empresarial porque tienen una tremenda sensibilidad de lo artístico.

DB: Qué chingón. ¿Terminaste el documental ese de la película del tiramisú?

RCA: No, está en un... Mira, de hecho, lo que pasó con el tiramisú, y eso es muy interesante, bueno, creo que es muy interesante, porque en el semestre pasado, a final de año, me metí en un curso de narrativa, de ficción, con Jorge Volpi, que está aquí viviendo en Madrid, otro que sería súper interesante, y entonces con Volpi, yo, primero, estaba tomando apuntes y usaba unas clases que, como profe es excepcional, muy, muy, muy, muy bueno. Pero en un momento dado decíamos que teníamos que trabajar una historia de ficción, y yo soy más croniquero, me gusta más lo documental, la realidad. Dije “a ver, piensa en alguna historia de ficción que tengas por ahí”. Entonces me puse a escarbar y solté un día en la clase lo del tiramisú y a todo el mundo le encantó. Entonces dije “tengo que rescatar la historia del tiramisú”.

DB: ¿Esto fue recientemente?

RCA: Esto fue hace cuatro meses.

DB: O sea, está regresando todo...

RCA: No, estoy teniendo momentos brutales, brutales. O sea, me están pasando últimamente muchas de estas cosas. Entonces regresé al tiramisú y entonces me puse a escarbar y estoy, de hecho, llevo como dos cajas porque yo luego voy guardando y guardando y guardando muchas cosas. Entonces ya llegué a un cuaderno donde tengo escrito a mano el esquema de los personajes de tiramisú porque el tratamiento como tal no lo encuentro ni en digital ni en físico, que yo en algún momento dije “tengo que tener una copia impresa” porque yo soy muy friki de esas cosas, de guardar y de documentar y de tener... O sea, estoy imprimiendo fotos, estoy imprimiendo muchísimas fotos, por decir un ejemplo. Entonces regresé al tiramisú y tengo pendiente como parte del trabajo final de este curso el reescribir tiramisú ahora como un relato, como un relato corto, no como el tratamiento, entonces la idea la tengo en la cabeza, pero luego me voy encontrando personajes que ya se me habían olvidado que habían existido y que ya no están. Pero bueno, últimamente me están pasando una cantidad de cosas, o sea, me están pasando muchas cosas que podrían dar para otro podcast entero y que a lo mejor no tiene sentido que te las cuente.